David Boronat

Cómo tener el carrito de la compra ideal

Uno de los principales problemas de todo eCommerce actual son los elevados ratios de abandono que tienen los carritos de la compra. ¡En algunos casos llega hasta el 80%! Forrester además afirma que esté porcentaje no ha dejado de subir en los últimos 5 años.

Aunque las cifras son muy elevadas, no deben asustarnos, puesto que reflejan un hábito en el comportamiento de nuestros usuarios que consiste en colocar productos en el carrito de la compra para recordarlos posteriormente o para conocer el precio total al que ascienden la compra de varios productos.

Antes de empezar a definir cómo es el proceso de check-out perfecto, entendamos diferentes indicadores que nos deberían ayudar a medir cuán efectivo es nuestro carrito de la compra y que debemos saber diferenciar:

  • Ratio de abandono del carrito de la compra: porcentaje de usuarios que, pese haber introducido productos en el carrito de la compra, no inician el proceso de check-out.
  • Ratio de abandono del proceso de check-out: porcentaje de usuarios que, a pesar de haber iniciado el proceso de check-out, no terminan materializando el pedido.

Entender y medir estos ratios es significativo pues nos describen realidades distintas: el ratio de abandono del carrito nos habla de usuarios que no han decidido todavía realizar una compra, mientras que el ratio de abandono del proceso de check-out nos habla de usuarios que, a pesar de haber tomado la decisión, no la materializan. Obviamente, este segundo ratio es el que debería acercarse a 0.

¿Cuáles son los motivos de abandono? ¿Qué debemos hacer para reducir el porcentaje de usuarios que abandonan nuestro carrito de la compra? ¿Qué tiendas online lo están haciendo mejor?

En este informe te damos 40 ideas que esperemos que te hagan reflexionar.

¿Quieres tener el carrito de la compra ideal? Consigue gratis nuestro informe.

El poder del social media

Las redes sociales están transformando la manera en que descubrimos nuevos productos, pedimos consejo a amigos y conocidos y nos dejamos influenciar. Son muchas las veces en las que no estamos 100% seguros de qué comprar. Y aquí es donde la recomendación de un amigo nos puede hacer decantar.

Pero también son numerosas las ocasiones en las que no necesariamente estamos buscando un producto y la recomendación o simple cita de un conocido puede generar en nosotros una gran curiosidad.

Todo ello provoca que el potencial del social commerce se multiplique. La opinión de nuestros amigos es sin lugar a dudas la más valiosa y en la que más confiamos, por encima de las webs oficiales de las marcas o foros de consumidores. El nivel de expectativas sobre la experiencia de compra online ha evolucionado y los usuarios no se conforman con fichas de producto y descrip- ciones estándar. Los internautas buscan descrip- ciones detalladas de producto que les ayuden a entender sus beneficios y ventajas, así como informaciones sobre en qué contextos y de qué modos se usan, de la manera más visual posible, con imágenes de todo tipo y muchos vídeos. Y cada vez más, pudiendo tener una experiencia más social e interactiva con usuarios que hayan experimentado ya con los productos que más nos interesan. Sus opiniones —especialmente las de aquellos más cercanos— llegan en algunos casos incluso a doblar nuestros ratios de conversión.

El marketing que las empresas han realizado mayoritariamente en las redes sociales se ha centrado en poner a sus marcas en el epicentro de las conversaciones. Estas, a través de sus fanpages en Facebook o sus cuentas en Twitter o YouTube, nos invitan a hacernos seguidores con el objetivo de que aceptemos mensajes princi- palmente comerciales en nuestros muros o feeds. Siguen siendo un diálogo entre ellos (la marca) y nosotros (los usuarios), donde ellos hablan y nosotros escuchamos.
En cambio, el social commerce busca facilitar la interacción entre los mismos clientes. Es un diálogo entre nosotros para hablar sobre ellos en el momento y lugar donde tomamos decisio- nes de compra, lo cual no es necesariamente en nuestro muro en Facebook o cuenta de Twitter. La marca no es el centro de atención. Solo facilita la conversación que tenemos sobre sus productos al eliminar barreras y crear incentivos para que esas conversaciones se produzcan.

Un paso más

Son muchas las empresas que se han propuesto obtener el máximo número de seguidores posible. Ya se sabe: el tamaño importa, aunque la mayoría de los responsables de marketing confiesa que no tienen todavía claro dónde está el retorno.
El problema reside en que las redes sociales no suelen ser el punto de partida de un proceso de compra en línea. Habitualmente, este nace en las mismas tiendas online donde los usuarios compran una y otra vez, o en los mismos buscadores como Google donde iniciamos una búsqueda.

Ello nos lleva a pensar que existe un eslabón perdido si queremos usar a nuestro favor el tema social para persuadir a aquellas personas que están, como dicen los americanos, ready to buy (preparados para comprar). Y ese eslabón debe- remos encontrarlo allí donde los usuarios van a comprar, que no es otro lugar que en nuestras propias tiendas online.
Muchas compañías hacen un excelente trabajo en redes sociales, pero no saben cómo integrar en sus propios sites los niveles de conversación que generan de manera inteligente y efectiva.

Sin lugar a dudas, el momento más oportuno para conseguir que nuestros clientes hablen de nosotros es inmediatamente después de que hayan comprado en nuestra tienda. ¿Y cuántos son los que nos invitan a hacerlo después de pasar nuestra tarjeta de crédito? Muy pocos.
La mayoría considera que con el botón Like en la ficha de producto o el Síguenos en Fa- cebook ya integran su presencia online con su estrategia en redes sociales. La realidad dista de ser tan simple. La clave está en la manera en que invitamos a nuestros usuarios a compartir sus compras entre sus amigos.

Si esperamos grandes resultados de poner el botón Like en nuestras fichas de producto, estaremos muy equivocados. Si nos paseamos por la mayoría de tiendas online vemos cómo el número de los que clican Like es más que bajo, los que en muchos casos nos puede llevar a pensar que, o bien a nadie le gusta, o peor, que nadie visita nuestro site.

Son todavía pocos los que han avanzado hacia una mayor integración, aunque sea al menos con el social sign-on como forma rápida de registro, si nos atenemos a los datos que Gigya ofrecía en septiembre del año pasado. Un 31% en sites de contenidos y un 18% en comercio electrónico con- sideraban una integración completa o avanzada.

Pero, el social sign-on, aunque efectivo, se queda corto para conseguir una experiencia de compra mucho más social e participativa.

Entonces, ¿cómo “sociabilizar” más nuestra tienda?

1. Conozca los gustos de sus amigos?

Levi’s fue una de las primeras tiendas en integrar el API de Facebook Connect para que sus usuarios vieran qué modelos son los preferidos de su red de contactos en Facebook.

2. Cree y comparta listas con sus amigos

Muchas tiendas permiten crear wishlist (listas de deseos) con los productos que más nos interesan. Estas tienen un claro componente social, pues solemos crearlas para compartir- las con amigos y familiares (especialmente en momentos significativos). Son muchas las tiendas que ahora se preocupan de invitarnos a compartir tales listas a través de las redes sociales.

3. Sus amigos ya nos están comprando?

Cuando alguien visita nuestra tienda y algunos de sus conocidos o amigos en redes sociales ya compraron, no perdamos un solo minuto en decírselo, y en contarles qué compraron. Las probabilidades de que compren se multiplicarán significativamente. En el caso de la tienda de joyas Emitations, que nos invita a descubrir qué compraron nuestros amigos de Facebook, los ratios de conversión de aquellos que quisieron saberlo fue cinco veces mayor que las de un usuario medio.

La experiencia de compra será superior y permitirá al potencial comprador tener mayor confianza y aprobación social. Al mismo tiempo eliminará dudas y hará que tome la decisión de compra en menos tiempo, especialmente si entre nuestros amigos que ya han comprado se encuentran personas de nuestra estima o admiración.

Incluir las caras de amigos, amigos de amigos, incluso vecinos, nos hará mucho más familiar y cercana nuestra compra. Y eso, gracias al sistema Facebook Connect, está al alcance tecnológico de cualquiera.

Obviamente, precisaremos el permiso de nuestros clientes para compartir tal información, que en muchos casos será sensible, pero siempre podremos plantear que sus amigos aparezcan anónimamente y ofrecer la posibilidad de consultar al “amigo anónimo” a descubrirse y conectarse con él. En cualquier caso, será una excusa para que el “amigo anónimo” vuelva a nuestro site y comparta su experiencia con nuestro potencial comprador, que podrá en cualquier momento finalizar su compra.

4. Compre con sus amigos?

Son múltiples los procesos de compra donde la intervención de un amigo o de un tercero es sumamente relevante. Uno de ellos es la elección del vestido de novia, hecho que ha llevado a Shiny Orb a seleccionar nuestros vestidos favoritos con nuestras damas de honor.

5. Descubra quién ha comprado?

Ticketmaster, referente indiscutible en la venta de tickets para espectáculos y conciertos, nos permite descubrir usuarios y amigos que asistirán a un concierto de Glee y poder compartir si nosotros también iremos. ¡Excelente!

6. Sorprenda a sus amigos?

Amazon hace una buena integración de Face- book Connect con su Tap into your friends para avisarnos de cuándo nuestros amigos están cerca de cumplir años y poder sorprenderles con algún regalo que les interese.

7. Comparta con sus amigos qué nos acaba de comprar

Aunque no todos los clientes querrán compartir su compra con sus amigos (a no ser que ven- damos un producto socialmente irresistible), no podemos perder la ocasión de invitarles a hacerlo una vez finalizado el proceso de chec- kout. No hay mejor manera de traer a nuevos potenciales compradores que facilitando e invitando a los recientes a compartirlo en sus redes sociales.

Probablemente, la manera más sutil es preguntándoles si desearían ayudar a sus amigos de Facebook cuando estos nos visitaran. En general, nuestra predisposición a compartir que hemos comprado algo es baja por motivos de privacidad o modestia. Pero si se nos pregunta si queremos ayudar a alguien que se está planteando adquirir un producto que acabamos de comprar, nuestra respuesta será mayoritariamente positiva.

En ningún caso perdamos la ocasión de conseguir que un recién comprador se convierta en el prescriptor de un futuro comprador, aunque sea simplemente despertando su curiosidad, como hace Ticketmaster una vez hemos adquirido nuestras entradas.

¿Hacia dónde nos llevará el social commerce?

Ni idea. Pero aquí van algunas ideas que nos pueden llevar a intuir hacia dónde va todo esto:

1. Conoceremos mejor el perfil de nuestros usuarios y clientes. Cuando ellos nos dan permiso para acceder a su perfil en Facebook, nos abren un mundo de información que no en mucho tiempo sabremos recoger para entender su perfil.

La información que aportan los sistemas de social sign-on son espectaculares y podremos explotarla para hacer una mejor segmentación y mercadeo.

2. Replantearemos las experiencias de compra que ofrecemos pensando desde las personas y desde cómo crear una experiencia más di- vertida y social.

3. Integraremos esas experiencias en el mundo real con las conversaciones que tenemos en la Red y en las redes sociales. Veremos cosas tan alucinantes como las nuevas máquinas expendedoras de Pepsi, que nos permiten invitar a un amigo a una bebida aunque esté a kilómetros de distancia, o tan entretenidas como los probadores sociales de Diesel, con los que compartimos en redes sociales aquellas prendas que más nos gustan.

4. El móvil jugará un papel clave para ayudarnos a compartir cosas que nos gustan en el mundo real. Aplicaciones con las que escanearemos el código de barras de los productos desde el móvil como Red Laser (recién comprada por eBay), o la misma de Amazon Mobile para acceder a comparadores de precios o, en mucho tiempo, fórmulas para recomendar los productos que nos gustan a través de la Red. O códigos QR en productos o tiendas que nos lleven a las conversaciones que hay sobre ello en Twitter o a las reseñas que tienen en el site.

5. Aparecerán sistemas con los que identificaremos a los expertos en temas concretos en nuestro círculo de conocidos, que apliquen criterios de ponderación basados en interest graphs para determinar el prestigio de nuestras identidades sociales en temas o categorías de producto específicos.

6. Con nuevas monedas sociales que compensen el esfuerzo prescriptor de nuestros usuarios, como el sistema de Paywithatweet por el que los usuarios que nos twitteen reciben automáticamente algo a cambio.

Deberemos seguir atentos a qué tendencias y mejores ejemplos se despliegan sobre cómo integrar el mundo social para ofrecer una experiencia de compra mucho más espectacular. Sin lugar a dudas, ese será el camino más rápido para ampliar la lealtad de nuestros clientes, así como su preferencia por nosotros, con el consiguiente incremento en términos de tráfico y conversión tanto de propio de amigos y conocidos.

Dossier de Diciembre

Dossier de Noviembre

Más cupones y promociones online

El uso de cupones y/o promociones pueden marcar la diferencia si son bien planteadas. Y de ahí que cada vez más tiendas experimenten con una infinidad de posibles alternativas para invitar con mayor fuerza a realizar sus compras en línea.

Sin ir más lejos, hoy en los Estados Unidos es Black Friday, el día de las grandes ofertas y gangas para cualquier negocio que se precie. E Internet no es una excepción. Todo lo contrario.

En Black Friday, lo que importa es el descuento del 15%, 30% o incluso un 50% de descuento en toda la tienda (o en gran parte de ella). Pero durante todo el año las promociones que más acostumbramos a ver ofrecen …

  • El transporte gratuito (con o sin pedido mínimo)
  • La oferta del día
  • Un período de tiempo (p.e. una semana) de ofertas
  • Un regalo con cualquier compra
  • 2 x 1
  • 2 por un precio atractivo
  • Compra uno y consigue un porcentaje de descuento en el segundo
  • Un descuento si tu compra supera un importe determinado.

Sin lugar a dudas, el impacto de los cupones será cada vez más determinante en internet. Al menos, si nos atenemos al estudio recientemente publicado por Forrester que bajo el título ‘The Impact Of Online Coupons And Promotion Codes’ analiza la importante que tiene los cupones en un público cada vez más importante

El porcentaje de familias que en los Estados Unidos usan cupones en línea ha pasado del 12% en el 2005 al 22% este año. Se redimen más cupones online y aparecen los ‘buscadores de cupones’ que visitan una y otra vez los sites que agregan todo tipo de cupones, convirtiendo este tipo de sites en uno de los vehículos más efectivos de captación de nuevos clientes.

Lo interesante del estudio es que los usuarios activos en cupones (6 o más redimidos al año) compran online casi el doble de los que no lo son.

Pero, también da que pensar que el 60% de los encuestados dice que podría reconsiderar la compra de un producto que puso en el carrito de la compra y que finalmente no compró si recibiera un cupón o promoción sobre el mismo.

Parece que los cupones no solo mejoran las ventas, para el 80% de los encuestados mejora la imagen de la marca de quien los ofrece y en el 88% considera que genera ‘positive feelings’. Los cupones funcionan, especialmente en marcas no tan conocidas pero si sabe jugar bien con ellas.

Ofrecer cupones y/o promociones siempre y en todo momento parece no ser la mejor de las estrategias. Pero, hacer un uso inteligente que ponga presión a los usuarios a tomar una decisión de compra parece ser una decisión acertada. Y cada vez más.

Dossier de octubre

Vender más moda en Internet

El negocio de la moda en España está algo convulso y es que este 2011 lo podremos recordar cómo el año en que se puso a vender en serio en Internet. Y no lo ha hecho por convencimiento con algunas excepciones que se pueden contar con las manos. Pero, es que la llegada de los Vente-Priveé, Privalia o Buyvip y sus vertiginosos crecimientos nos ha hecho pensar que ropa – aunque no toda – también la compraremos a través de la red.

Sin ir más lejos, las ventas de moda online en España se multiplicaron por 5 durante el 2010 y alcanzaron los 206 millones de euros. Según Red.es existen ya en nuestro país más compradores online de moda (18%) que de electrónica (15%) o de libros (14%). Todo apunta que este fenómeno no ha hecho más que empezar especialmente si nos atenemos a proyecciones mundiales como las que de Nielsen que estiman que un 36% de los internautas tiene previsto realizar sus compras de ropa y complementos por internet en los seis próximos meses.

Y ahora que nos poníamos a vender ropa en Internet, el mundo se nos ha hecho mucho más complejo (especialmente para los responsables del desarrollo del negocio online de marcas y tiendas de ropa). No teníamos poco con la complejidad que representa desarrollar un ecommerce: logística, stocks, … si no que en los últimos meses nos hemos vuelto todos locos usando nuestros smartphones, bajándonos todo tipo de apps para nuestros Ipads o coleccionando amigos y followers en redes sociales.

Pero, si todo esto no era poco para los responsables de Internet en la industria de la moda. Ahora, los directores de marketing quieren tomar cartas en el asunto y quieren condicionar cómo plantear sus presencias en la red desde una lógica muy marketera sin quizás tener la absoluta claridad sobre cómo construir experiencias de compra usables, atractivas y persuasivas que maximicen las probabilidades de convertir usuarios en clientes.

Y es que la ecuación no es trivial. Porque los planteamientos pueden ser extremos. Por un lado, tenemos los planteamientos a los que nos tenían acostumbradas las empresas de venta por catálogo de ropa que fueron las primeras que se iniciaron en sus andaduras de comercio electrónico hace más de 10 años como Land’s End o JCrew. Por el otro, los sites flasheros de alto impacto visual que buscan construir marca a modo de imágenes en movimiento mucho más cercanas al glamour que muchas marcas de moda buscan desde otros canales de comunicación.

Tres ejes con ideas, ejemplos y propuestas sobre cómo construir una experiencia de compra para una marca o una tienda de ropa que consiga obtener el mejor de los equilibrios sobre la experiencia de usuario que enriquezca como el usuario busca, descubre y se interesa de un producto y el posicionamiento de marca tan relevante en el negocio de la moda.

  1. Eje de la persuabilidad desde el que crearemos una experiencia de compra exquisita que facilite la navegación al usuario al mismo tiempo que lo empuje a la compra final.
  2. Eje de la relevancia y proactividad desde el que construimos experiencias que se acerquen al máximo a los intereses de nuestros clientes en función de su perfil, comportamiento de compra previo y afinidad a nuestras propuestas o ofertas.
  3. Eje de la recomendación y la compra social desde el que invitaremos a nuestros clientes a recomendar nuestros modelos desde nuestros sites haciendo uso de las redes sociales.

Empezemos por el primer eje:

  1. Buscando el equilibrio perfecto entre posicionamiento y experiencia de compra congeniando – especialmente en home pages y landings – posicionamiento de marca, búsqueda y navegabilidad y visualización de ofertas o nuevas colecciones. Victoria’s Secret consiguen un equilibro perfecto en este sentido ya que su página de inicio no sólo nos posiciona la marca, sino que es una lanzadera para encontrar ropa interior con descuentos del 25% al 25% en función de nuestra talla.
  2. Pero dejándonos bien claro cuál es el valor que nos ofrecen y por qué elegir ésta por sobre las demás opciones – especialmente entre actores poco conocidos – como Manpacks que nos ofrece a los hombres la posibilidad de olvidarnos de comprar de ropa interior al enviarnos automáticamente cada 3 meses calcetines o calzoncillos según nuestras preferencias.
  3. Y apelando también a las emociones que genera nuestra marca en la mente de nuestros clientes. Northface nos muestra un site muy ‘northface’ muy orientado a mostrar producto sin perder la oportunidad de transmitirnos los valores que hacen de esta marca una marca tan atractiva para amantes de la montaña.
  4. Preocupándonos sobre cómo buscan los usuarios para dar protagonismo a buscadores internos de producto o lógicas de navegación que permiten encontrar producto en base a los esquemas mentales que siguen los usuarios (categoría, colección, estilo, precio, talla, colores…). La empresa de calzados sueca Heppo nos propone una navegación que desde la persona para la que quieres comprar unos zapatos nos permite encontrar modelos en base a su diseño.

    Otras tiendas online como Etsy hace uso de los colores como fórmula de filtrado de producto.
  5. Mostrando productos en contextos más reales y cercanos, buscando la familiaridad lejos de una perspectiva abstracta y solemne como lo consigue hacer Neve Inspired que nos presenta su colección de diseño con tiernas fotos de niños que consiguen nuestro enternecimiento y ganas de comprar. 
  6. La humanidad conquistando la pantalla: con más catálogos y experiencias persona-persona, menos frialdad y con un mayor uso del vídeo como formato cada vez más habitual para poder mostrar un determinado artículo de moda. En Ebags son los mismos vendedores quienes cámaras en mano te muestra las virtudes del sinfín de variedad de bolsas y maletas que comercializan online.
  7. Ayudándole en la realización de su compra con contenidos y funcionalidades que mejoran la experiencia online. Para comprar ropa, las emociones son básicas. Si creas experiencia alrededor del producto, la necesidad de tenerlo aumentará. Se trata de trasladar el proceso de compra offline a la red usando las posibilidades que la red ofrece como H&M hace con su probador virtual.
  8. Con textos que suman y ayudan en el proceso de persuasión explicándonos por qué este prenda es más que una buena opción de compra donde la información en nuestras fichas de producto está enfocada en las ventajas antes que en las características. La información no es un texto que rellena blancos en el diseño. Es nuestra oportunidad para vender el producto. Barrabes lo tiene claro al leer cómo nos presenta las fichas de sus productos.
  9. Poniéndoselo fácil a los usuarios. La máxima de “No me hagas pensar” llega a la moda para comprar todo un look de la mano de actores como Stella McCartney quién nos propone comprar diferentes piezas con un solo clic. 
  10. Entendiendo los frenos que tienen los usuarios para intentar educarlos. El mayor freno de los usuarios de tiendas online de ropa probablemente es: ¿y si no me queda bien? ¿Podré devolverlo? Con políticas transparentes, como hace Zappos que además nos explica en un vídeo las posibilidades de la devolución gratuita.

En próximos post seguiremos desarrollando nuevos puntos y ejes.

 

 

 

 

Dossier de septiembre

Dossier de julio

Dossier de junio