David Boronat

Google + ¡Comparte y verás!

Google+ es el último intento de Google (aunque no quieran reconocerlo) de hacer sombra a Facebook en el mundo de las redes sociales. Después de varios intentos no exitosos ( Wave, Buzz, Orkut…) parece que esta vez se dan todas las circunstancias para que lo consiga. La experiencia que nos propone presenta algunas diferencias muy significativas que lo convierten en una herramienta excepcionalmente buena para compartir todo tipo de contenidos con amigos y conocidos.

Con Google+ organizamos en círculos tanto a quienes nos siguen como a quienes seguimos, de manera que podemos leer contenidos según cómo preferimos agruparles (nuestro equipo, competidores, nuestros referentes…). Pero lo que le convierte en una mejor solución para compartir contenidos con respecto a Facebook o a Twitter es que podemos a su vez agrupar a nuestros seguidores y compartir un determinado contenido, oferta o información a un círculo muy concreto (mis clientes en banca, mujeres influyentes…).

Al analizar la acelerada progresión que ha tenido desde que apareció el 13 de julio de 2011, podemos pensar que el grado de aceptación de Google+ está ya fuera de toda duda.

Google se ha tomado a Google+ muy en serio y ha decidido convertirlo en la pieza transversal que converse con las diferentes soluciones que la compañía ha ido lanzando o adquiriendo en los últimos años (Google Maps, YouTube, Google Docs…). La esencia de todos sus servicios, incluso el de búsqueda, se verá sensiblemente modificada por la integración de Google+.

Tras comprobar cómo los niveles de implicación en Gmail, YouTube o Search mejoran sensiblemente cuando los usuarios empiezan a usar Google+, la firma ha visto en esta red la pieza clave para seguir siendo el actor número uno de la Red.

¿Por qué las empresas deben tomárselo en serio?

Te damos 3 motivos:

  • Por la importancia que va a tener Google+ y el botón +1 en los resultados de las búsquedas de los usuarios

Al usar Google+, siempre y cuando estemos registrados, veremos caras de nuestra red de conocidos a medida que compartan un con- tenido relacionado con el enlace en cuestión o lo marquen con el +1.

Ello representa un claro incentivo para que más usuarios nos incluyan en alguno de sus círculos, pues cuando realizan búsquedas se tropiezan antes con nuestros contenidos.

Google se ha propuesto transformar su buscador en una aplicación que no solo entienda cómo indexar contenidos, sino cómo se relacionan las personas con estos. Siguiendo el mismo patrón de cómo Bing integra los “likes” de nuestros amigos en Facebook, de la mano de Google llega el social search o investigación social en múltiples formas:

  • con resultados personales en función de los contenidos que comparten las personas a las que seguimos en Google+
  • con perfiles de Google+ en los resultados de las búsquedas
  • con caras de contactos en los resultados

El sentido es categórico. Cuando un amigo comparte un contenido en Facebook o realiza un tweet, la vida de tales contenidos es efímera por la saturación de nuestro muro. Pero, a pesar de que lleguemos a leerlo, nadie nos garantiza que este sea oportuno y relevante.

En Google es el usuario el que realiza una búsqueda por un determinado término, así que el hecho de que aparezca alguien de mis conocidos que le haya dado a un +1 es claramente oportuno y relevante.

Así que aquellas marcas y empresas que quieran estar en el top-of-mind de las búsquedas de sus clientes deberán mirar con cariño su presencia en Google+.

Al fin y al cabo, los buscadores siguen siendo los grandes influenciadores en las actividades de compra de los usuarios (con un impacto del 33% frente al 5% de las redes sociales, según un estudio de Goldman Sachs).

Pero, ¿qué sucede en el momento en que Google empieza a considerar nuestro comportamiento en Google+ para condicionar sus rankings? Muchas cosas cambian.

  • Por las posibilidades de segmentación que ofrecen los círculos

Para ello, las páginas de empresa precisarán primero que los usuarios les sigan. En Google+ podremos desarrollar un programa de fidelización para clientes VIP o segmentar a los mejores y a seguidores al ubicarlos en círculos que usaremos para comunicarnos con ellos de manera más fluida y cercana. Google+, a través de la creación de círculos muy concretos, permite compartir contenidos y comunicarse de una manera más personalizada, ya que creamos múltiples círculos según necesidades, públicos objetivos e intereses.

Las empresas y marcas pueden crear sus páginas y desarrollar relaciones muy cercanas con seguidores y audiencias gracias a las funcionalidades como hangouts o los círculos. La duda para muchas empresas es cómo usarlo, pues a priori es tentador duplicar las informaciones que ya se comparten en Facebook. Y el problema es mayor cuando se entiende a Google+ como una plataforma comercial donde vender fácilmente productos; Google+ es una eficaz herramienta para acercar una base cada vez más importante de usuarios a nuestra marca si somos capaces de compartir contenidos que puedan ser de valor e interés.

No obstante, la cultura del compartir es relativamente nueva y no tiene una clara traslación en generación inmediata de negocio. Por ello, en aquellas industrias donde el sentido de compartir es relevante, Google+ jugará un papel clave. En tales casos, contribuye a alimentar una base importante de potenciales clientes.

  • Por las posibilidades de contacto que ofrece

Google+ incluye funcionalidades sumamente interesantes para contactar de forma inmediata con las personas con las que nos relacionamos en nuestros círculos. La posibilidad de chatear al instante facilita esa comunicación inmediata uno a uno. Pero, sin lugar a dudas, la introducción de los hangouts (“quedadas”) nos ofrece la capacidad técnica de realizar videoconferencias con otros usuarios de manera muy sencilla; compartimos nuestro escritorio o vídeos de YouTube al mismo tiempo que chateamos.

Su gran limitación residía en que solo podemos invitar a nueve personas a una quedada, pero recientemente Google ha lanzado los “Hangouts on Air” —aún en beta y todavía no para todo el mundo— con los que invitamos a una videoconferencia en directo a un número ilimitado de ellas. Sus aplicaciones son múltiples: desde demostraciones en directo de cómo usar un producto o servicio técnico, hasta ruedas de prensa online, lanzamientos de nuevos productos, conferencias o charlas de todo tipo.

 En este post te damos 5 buenos consejos sobre cómo usar Google+.

 

 

Dossier de Junio

El fCommerce y cómo puede cambiar la manera en que compramos (2ª parte)

Hace unos días escribíamos sobre como el fCommerce podía cambiar la manera en que compramos y terminábamos con la cuestión de si el fCommerce arrasaría en un futuro o pasaría sin pena ni gloria.

Para dar una posible respuesta a esta pregunta debemos mirar atentamente el siguiente gráfico y entender qué se esconde detrás de cada concepto.

Empecemos hablando de las opciones que tenemos dentro de la misma Facebook.com:

En primer lugar, podemos crear una tienda en ella (fStore) como si de una tienda online se tratara, donde mostrar nuestro catálogo de productos y proporcionar íntegramente todo el proceso de checkout. Existen tres modalidades:

  • Puros escaparates donde enseñamos nuestro catálogo de producto, pero enlazamos la información de cada uno a la página de producto de nuestra tienda. Bulgari es un buen ejemplo. Son múltiples las soluciones, como ShopTab, SortPrice o BigCommerce, que nos proporcionan herramientas bien sencillas para crear fácilmente nuestro primer escaparate en Facebook.
  • Tiendas completas que nos permiten ir un paso más allá y recrear toda la experiencia de compra y pago sin salir de la red. Buenos ejemplos son ASOS, JCPenney o Delta Airlines. Algunos de los proveedores más conocidos son Usablenet, 8th Bridge, Milyoni o Fluid.
  • Fan Stores o tiendas para seguidores que reproducen las tiendas completas, pero que ofrecen promociones o productos exclusivos o limitados a un número de primeros compradores o fans. Soluciones como Moontoast o Payvment pertenecerían a esta categoría.

En segundo lugar, con Facebook Credits se facilita que los usuarios realicen pagos de manera simple y segura. Hasta la fecha, solo se pueden usar dentro de Facebook con pro- ductos digitales como juegos online o películas. Los usuarios pueden comprar Facebook Credits usando su tarjeta de crédito o Paypal, o comprando tarjetas regalo en puntos de venta presenciales, aunque algunas marcas ofrecen promociones que permiten obtenerlo. Cada crédito vale aproximadamente 0,10 centavos de dólar y Facebook se queda el 30% de las compras que se pagan con esta moneda que la red se ha propuesto que tenga un papel cada vez más protagonista en nuestras vidas.

En 2011 esta red obtuvo unos ingresos de 470 millones de dólares gracias a Facebook Credit, con un crecimiento anual del 350%. Esta cifra aumentará a medida que la compañía popularice esta moneda virtual. Y si bien actualmente todavía se centra en la compra de productos digitales, su recorrido es increíble para facilitar el acceso a servicios premium.

Incluso podría convertirse en una moneda global si Facebook da los pasos acertados en los próximos años. No olvidemos que solo un porcentaje muy pequeño de la industria del entretenimiento ha empezado a ofrecer sus contenidos a través de esta red. En los próximos años, su adopción como canal de distribución de contenidos audiovisuales no hará más que crecer.

Sus ventajas son múltiples porque simplifican el proceso de compra: permiten a la industria de juegos y del entretenimiento contar con una plataforma de pago global (disponible en 47 monedas), segura y reconocible por el usuario.

Marcas de todo tipo están empezando a ver en los Facebook Credits un buen motivo para incentivar a los usuarios a realizar una compra, un registro a un newsletter o simplemente una aportación de contenido en forma de recomendación. Su componente social lo convierte en un recurso con mucho recorrido entre anunciantes y marcas.

En tercer lugar, podemos ofrecer, o mejor dicho, hablar de Facebook Deals, el servicio que la firma lanzó para acercar a sus usuarios a los millones de negocios locales que tienen presencia en esta red y que debía competir con Groupon o Livingsocial. El servicio, tras solo cuatro meses de estar operativo, fue descontinuado, pero demuestra el interés de Facebook por encontrar fórmulas que incentiven la compra de productos y servicios para poder monetizar.

La sombra ya alargada de Facebook se extiende más allá de Facebook.com. Y ello se debe a tres grandes mundos:

El primero es Facebook Open Graph, probablemente la mejor idea que la compañía ha tenido para convertirse en omnipresente en la red. Y vaya si lo está consiguiendo. Con el Open Graph, miles y miles de sites “se connectan a Facebook” a través de alguno de sus múltiples plug-ins. Estos facilitan al usuario registrarse con su ID de Facebook o que comparta o recomiende un producto en su muro desde el site en cuestión.

Los plug-ins disponibles por Facebook son:

  • Botón “me gusta’ o like: los usuarios comparten una página desde el mismo site a su perfil en Facebook.
  • Botón “enviar” o send: comparten una página desde el mismo site a un número limitado de personas.
  • Feed de actividades o activity feed: permite mostrar las últimas actividades realizadas por los contactos en Facebook en el site.
  • Recomendaciones: se pueden personalizar recomendaciones y sugerencias en función de diferentes parámetros, como las preferencias de sus amigos.
  • Caja “me gusta” o like box: permite hacerse seguidor de una marca desde su site, al mismo tiempo que mostrar las últimas actividades de la página o la lista de per- sonas a las que les gusta.
  • Registro: los usuarios se dan de alta fácilmente con el ID de Facebook.
  • Botón de log-in: facilita a los usuarios “lo- guearse” con su ID de Facebook.
  • Facepile: muestra las caras de los fans.
  • Comentarios: los usuarios los realizan en el site con su ID de Facebook.
  • Live Stream: los usuarios comparten cualquier actividad o comentario en tiempo real como si de un chat se tratara.

La inclusión de plug-ins es bien sencilla y no requiere demasiados conocimientos técnicos para integrarlos en una página. Pero, más allá de los que nos ofrece Facebook, podemos crear todo tipo de funcionalidades que, si se usa Facebook Connect, maximizan la experiencia social de nuestro site.

Para ello, con Facebook podemos acceder —si es que nos conectamos con Facebook Connect y damos los permisos adecuados— a todo tipo de información sobre nuestros usuarios y la podemos usar para enriquecer sobremanera nuestra propuesta de valor.

Ejemplos sumamente interesantes los vemos en sitios como TripAdvisor.com que, con Facebook Connect, te permite personalizar el sitio con recomendaciones de tus amigos en Facebook; Levi’s, en el que ves qué modelos son los preferidos por tus amigos; o Ticketmaster, en el que sabes qué amigos tuyos asisten a un concierto o dónde se estarán sentando.

El segundo es Check-in Deals. Facebook también facilita crear fácilmente las ofertas, descuentos o promociones que verán aquellos usuarios que se conecten a Facebook Places desde el móvil. Reciben el nombre de Check-in Deals y todo tipo de empresas los usa. Gap, por ejemplo, regaló 10.000 pares de tejanos a los primeros 10.000 usuarios que hicieran check-in en sus tiendas.

Pero Facebook va más allá: podemos integrar su red social en nuestra tienda o punto de venta físico, lo que nos permite ofrecer a los clientes una experiencia social mientras compran en nuestras tiendas: Facebook in- Store Retail. En Macy’s, con su Magic Fitting Rooms, compartimos en Facebook aquellas ropas que nos estamos probando a través de un espejo con cámara incluida.

Encontramos a Facebook en los puntos de venta en forma de botones físicos en panta- llas, displays y cartelería variada, lo que hace que compartamos con nuestra red de amigos nuestra preferencia por esa tienda como si de un “me gusta” se tratara. Un estadio superior al “me gusta” presencial consiste en compartir las compras realizadas a nuestra red de amigos con aplicaciones como Swipely, con las que vinculamos las compras con tarjeta de crédito y las compartimos desde el punto de venta a cambio de puntos o descuentos.

Aún son muchos los escépticos con las posibilidades de Facebook en términos de comercio electrónico. Obviamente, disponer de una tienda en esta red tiene un recorrido bien limitado, pero su presencia en la creación de experiencias de compra en la red y fuera de ella con el uso del móvil cada vez serán más notables. Así que no le perdamos mucho la pista.

El fCommerce y cómo puede cambiar la manera en que compramos (1ª parte)

Tener una presencia en Facebook se ha convertido en imprescindible para cualquier empresa o marca que se precie (entre otras estadísticas, por la cantidad de tiempo que los usuarios pasan navegando en la red social: 1 de cada 8 minutos del tiempo total). Estar presente va más allá de crear una fanpage sin vida o de incluir el botón like en nuestras fichas de producto. Pasa por entender las posibles opciones de monetización y venta disponibles hoy en día y que podrían encasillar en lo que se viene a denominar como fCommerce. El fCommerce es el uso de Facebook como plataforma para potenciar e incluso materializar cualquier tipo de transacción electrónica, ya sea en esta misma red social o a través de su Open Graph.

Podemos datar su nacimiento con la primera compra que se realizó en la tienda en Facebook, 1-800-Flowers, el 8 de julio de 2009. Desde ese mismo instante se iniciaba una carrera por explotar al máximo todas las posibilidades que ofrece esta red en comercio electrónico. Carrera que, por motivos obvios, Facebook está empujando y que la mayoría de actores no quiere perderse por la importancia que tiene en términos de audiencia y de involucración.

Nadie duda de su impacto en la manera en que los internautas nos comunicamos y nos relacionamos. Sin embargo, no está tan claro el impacto económico del fCommerce, aunque algunos predicen que no tardará demasiado en superar a Amazon en número de transacciones en línea. Analistas como Mike Fauscette de IDC Consulting se atreven a predecir que en 2015, entre el 10% y el 15% del total del consumo en los países desarrollados pasará por sites sociales como Facebook.

Un paso más allá

El fCommerce intenta dar un paso más allá en cuanto a las posibilidades de las fanpages. Permite en primera instancia materializar la compra de productos y servicios sin salir del mismo Facebook; facilita la adquisición de nuevos clientes, una mayor lealtad de marca a través de nuevas compras y una más variada y completa experiencia de compra.

Son miles de grandes empresas las que ya se han puesto a explorar este canal con resultados todavía poco visibles que apuntan claras maneras. Entre ellas, Amazon, Apple, ASOS, Best Buy, Bulgari, Coca-Cola, Delta, Diesel, Disney, Dove (Unilever), Gap, Heinz, JCPenney, Levi’s, Macy’s, Max Factor, Mazda, Nike, Nine West, Old Spice, P&G, Pampers, Pantene, Rachel Roy, Sears, Starbucks, Volkswagen, W Hotels, Walmart, Warner Bros…

El fCommerce es una respuesta al gran éxito y aceptación que están teniendo los medios sociales en los últimos años. Una respuesta por facilitar un retorno de la inversión que, según los mismos protagonistas, no está del todo claro si atendemos a los múltiples estudios que se realizan entre responsables de marketing.

Un interesante informe publicado por Bazaarvoice bajo el título “Social Commerce Trends Report 2011” nos ofrece la visión de algunos profesionales del sector sobre los beneficios de los medios sociales sobre sus marcas. Para ilustrarlo, nada más que ver algunos de los casos de éxito como Ticketmaster (que genera más de 5 dólares en ventas por cada “compartir” que se realiza desde Facebook), Opentable (con un aumento del 25% en reservas de restaurantes añadiendo el botón like) o Dell, uno de los grandes early adopters de las redes sociales que se ha beneficiado de ellas en sus ventas y cuyos aprendizajes le permiten ir un paso más allá de su competencia.

En la misma línea nos encontramos con el informe de la consultora Syzygy Group llamado “F-Commerce. Selling on Facebook. The Opportunity for Consumer Brands”. En él, Paul Marsden aporta también algunas cifras ilustrativas del poder del fCommerce: Levi’s aumentó un 40% su tráfico al site con el uso del botón like en sus productos y Procter & Gamble vendió mil pañales en una hora desde su tienda en la red social.

Otros datos optimistas son los 2,53 dólares que obtiene Eventbrite por cada share que un usuario realiza, los 14 dólares por share que recaba Chompon o el 20% que ya representan las ventas online que Wetseal recibe gracias al tráfico que le viene desde Facebook.

Varias razones

¿Aún necesitas más motivos para creer que algo sucede alrededor del fCommerce?

Aquí van algunos para tener las ideas más claras:

  1. Facebook está cerca de superar los mil millones de usuarios, con estadísticas tan espectaculares como que la mitad visita el site diariamente y el tiempo medio de permanencia nos pone los pelos de punta. Nuestros usuarios están allí y no podemos dejar de pensar en cómo podemos aprovechar este nuevo canal.
  2. El fCommerce está entre las prioridades estratégicas del mismo Facebook por las claras posibilidades de monetización que tiene.
  3. Los seguidores, por el simple hecho de haber clicado en el botón “Me gusta”, tienen un 51% más de probabilidad de materializar una compra que los que no, y un 28% de recomprarnos si ya son clientes.
  4. Facebook Credits es una realidad y espera mover 4.500 millones de dólares este 2012.
  5. El acto de compra es esencialmente social.

No obstante, son también múltiples los aspectos que nos permiten tener serias dudas sobre la factibilidad real de que los usuarios de Facebook compremos en su site.

  1. Facebook es más una plataforma de comunicación y socialización que de compra.
  2. Los primeros estudios realizados apuntan que los usuarios no quieren comprar en Facebook; el realizado por Booz & Allen sobre social commerce señalaba que el 73% de los compradores online no espera comprar en ella.
  3. Las empresas están viendo Facebook más como un canal de relación y engagement que de adquisición de clientes: solo un 7% de las tiendas online la considera una fuente efectiva de adquisición de clientes.

  1. Se desconocen resultados significativos que evidencien que vender a través de Facebook tiene un impacto claro en términos económicos.
  2. La falta de percepción de privacidad por parte de los usuarios puede convertirse en el mayor obstáculo para materializar una compra.
  3. Las tiendas en Facebook están lejos de proporcionar la mejor de las experiencias de uso como la web empieza a proporcionarnos.
  4. Los usuarios están a un solo clic de visitar la tienda online donde realizar la compra que desean. A muchas empresas les puede parecer redundante disponer de tienda online y tener que replicarla en Facebook con las múltiples limitaciones que puede tener en cuanto a experiencia de usuario.

¿En qué quedamos entonces? ¿Va a arrasar el fCommerce o va a pasar sin pena ni gloria? En la segunda parte de este artículo, intentaremos dar respuesta a estas preguntas profundizando más en que es el fCommerce y viendo algunas iniciativas referentes.

Dossier de Mayo

El social commerce empieza a mostrar maneras

Nos da la sensación que hoy el social commerce ha dado un paso de gigante. Y lo da de la mano de 8thBridge que nos ha presentado la solución que promete reinventar cómo conversamos sobre marcas y productos.

8thBridge ha presentado hoy Graphite, una solución que viene a confirmar algo de lo que en Multiplica venimos hablando hace algo más de un año. Hasta la fecha, hemos puesto demasiado el acento en intentar vender allí donde nuestros clientes no querían comprar.

Debíamos focalizar nuestra energía en crear mayores pretextos para que nuestros clientes hablarán con amigos y conocidos sobre nuestros productos. Pero, debíamos hacerlo allí donde están más cercanos al momento de la compra: no en las redes sociales sino en nuestras propias presencias online.

Creamos nuestros perfiles en las redes sociales más importantes, nos pusimos a la captura – dejadme decir absurda o reviento – de followers y fans y nos limitamos a incluir en nuestros catálogos de producto el botón Like. Y con ello entendimos que nuestros clientes hablarían sobre nuestros productos sin reflexionar demasiado si el acto de publicar en nuestro muro que nos gusta un determinado producto, hacer un tweet o compartirlo en Pinterest eran actos demasiado implicantes que no siempre respondían a lo que nuestros usuarios sentían sobre nuestros productos. Y nos pregúntabamos porqué nuestros productos tenían tan pocos ‘likes’.

Pues resulta que 8thBridge con Graphite viene a repensar cómo invitamos a nuestros usuarios a conversar sobre nosotros y nuestros productos allí donde tiene mayor sentido pero posibilitándonos crear fácilmente aquellas llamadas a la acción que más se adapten al contexto y situación de nuestros usuarios.

Así, de una manera tan fácil como la inclusión del botón Like, Graphite nos posibilita customizar y crear aquellas llamadas sociales más oportunas que faciliten e incrementen las posibilidades de que nuestros usuarios dialoguen sobre nuestros productos en sus redes sociales. Llamadas como “Lo compré y estoy encantado”, “Estoy dudando si comprármelo” o “Necesito consejo sobre este producto” podrán – con otros copies – ser una realidad ya mismo.

El API de Graphite se integra con nuestra plataforma de ecommerce y de contenidos e incluso nos permite customizar la experiencia de compra en función de la llamada a la acción que el usuario ha clickado. Por ejemplo, si el usuario ha clickado ‘Lo quiero’ pero no lo he comprado pasado un tiempo podría enviarnos un descuento o una oferta para invitarnos a hacerlo. Las posibilidades actuales eran a nuestro parecer demasiado restringidas y no invitaban en exceso a la recomendación (o conversación) entre usuarios.

La propuesta de Graphite nos parece sumamente seductora porqué nos invita a rediseñar nuestra presencia online alrededor de nuestros usuarios para conseguir un mayor diálogo entre usuarios y clientes a nuestro favor.

No somos conscientes cómo la cultura del ‘sharing’ en la que estamos adentrándonos cambiará profundamente las estrategias de marketing de las empresas. Invitar a nuestros clientes a hablar de nosotros se nos antoja como el reto empresarial más fascinante al que los profesionales del marketing deberemos enfrentarnos en los próximos años. Y la solución de 8thBridge creemos que marca el camino.

Dossier de Abril

Dossier de Marzo

Software persuasivo

Una de las revoluciones más importantes que estamos viviendo en el mundo de las nuevas tecnologías de la información es la aparición de múltiples soluciones tecnológicas y aplicaciones que prometen hacernos la vida más fácil, al mismo tiempo que hacernos olvidar que una vez el software se llegó a pagar en forma de licencia. Son centenares, por no decir miles, las herramientas que se han propuesto llevarnos a la nube y hacer nuestros portátiles cada vez más dependientes de nuestra conexión en la Red.

Ingenieros, programadores y tecnólogos de todo el mundo se han puesto a escribir un código como locos para asegurarnos un futuro más cómodo y próspero. Pero difícilmente todos lo conseguirán. Su capacidad por entender las necesidades de los usuarios o su sensibilidad por crear productos con sentido y una experiencia de uso encomiables serán determinantes en su proceso de conseguir su espacio propio. Pero, y no menos importante, la manera en que se presentan al mercado también será fundamental.

Una de las cosas que hemos aprendido durante estos últimos años es que en la industria del software el mismo producto es el mejor marketing y la clave está en hacer muy bien una cosa. Menos es más, dicen. Y en esta industria esto es más importante que nunca.

Pensar, desarrollar y evolucionar desde el usuario es la mejor manera de realizar estudios?de mercado en tiempo real que nos permitan ponerle en el centro de nuestra estrategia de producto. Con modelos que antepongan el valor ?que ofrecemos a la monetización y que presenten?las mínimas barreras de entrada a que nuevos usuarios empiecen a usar nuestras aplicaciones.? Y las mayores barreras de salida, consiguiendo? así atraparnos para siempre y que cada vez sea más difícil que podamos dejar las soluciones en? el futuro. Y cómo no, planteando modelos que provoquen e incentiven la máxima viralidad entre nuestros usuarios.

Pero, más allá del producto, el gran reto de tales soluciones y aplicaciones es que empecemos a usarlas y su presencia online será su mejor o su peor carta de presentación para iniciarnos en ese proceso.

 25 cosas que nos diría un usuario para convencerlo

  • Segménteme desde el primer momento para contextualizar su mensaje acorde a mi perfil. No es lo mismo que sea el director de tecnología que el financiero. Hábleme en mi lenguaje y cuénteme lo que quiero oír. No muchos segmentan en sus sitios. Magento, compañía de referencia en comercio electrónico, es una de las excepciones al entender que su discurso presenta matices distintos entre diferentes tipos de empresas.
  • Oriente todo su site hacia la simplicidad y sencillez: de leer, más bien poco. MailChimp lo tiene claro: Easy Email Newsletters. ¿Para qué decir mucho más de entrada?
  • Céntrese en hablarme de la aportación de valor de su solución. Su producto no me interesa. Sus beneficios y lo que me aportan, sí. Un buen ejemplo es Userzoom, que presenta de una forma contundente su propuesta de valor y las múltiples soluciones para medir la experiencia de usuario que ofrece.
  • Los mensajes necesarios para persuadir, ni más ni menos. Shopify, una aplicación que permite al usuario crear su tienda, destaca en su página de inicio los mensajes más importantes para la toma de decisión: su propuesta de valor, las ventajas, la prueba gratis y una llamada destacada que invita a empezar ya mismo. ¿Por qué complicarnos más la vida?
  • Ayúdeme a visualizar el producto y que me entre por los ojos. Mint.com, herramienta de gestión de finanzas online, tiene una forma exquisita de acercarnos a su propuesta en un primer vistazo: propuesta de valor, muestra, explicación y clara llamada a la acción.
  • Su demo debe jugar un papel central. Dropbox, solución para compartir documentos en la nube, da protagonismo absoluto a un vídeo que muestra de una manera muy visual el valor de su servicio. ¡Sensacional!
  • Demuéstreme con contundencia los resultados que puede obtener. ¿Es capaz de mostrar el ROI que puede proporcionar su software de forma contundente? Openbravo, empresa de ERP (planificación de recursos empresariales), lo hace transmitiendo credibilidad y fuerza a su propuesta de valor.
  • Deme los argumentos necesarios. MailChimp, especializada en envío de emails, propone un enlace directo por si no estamos convencidos para presentarnos de manera muy visual por qué empezar a utilizar su servicio.
  • Déjeme saber un poco más sobre los que ya lo están utilizando y cómo les está yendo. Skype ofrece para sus cuentas business casos de éxito de otras empresas que están utilizando su servicio. No subestimemos el poder de los terceros para que sean nuestros mejores recomendadores.
  • Combine imágenes que muestren el producto con testimoniales que lo refuercen. Basecamp, firma de gestión de proyectos, intercala testimoniales que introducen breves presentaciones de su producto.
  • Dígamelo Vd. mismo. Adam Somlai-Fischer de Prezi, fundador de Prezi, nos explica en primera persona qué es Prezi y por qué debemos usarla.
  • Integre cualquier elemento de terceros que valide su promesa. Por ejemplo, en Mint incluyen opiniones de medios prestigiosos y los premios recibidos para crear la percepción de que es la mejor solución del mercado.
  • Déjeme muy claro qué debo hacer. Mi tiempo es muy limitado. Yo haré, pero Vd. cuénteme. Lo que más nervioso me pone es no saber qué espera de mí y los pasos que debo hacer. Acepto órdenes.
  • ¿Quiere que le descargue? No me dé muchas más opciones, o al menos que sean para ayudarme a avanzar en el proceso. Llamadas a la acción claras y directas. Y repetidas veces (si hace falta). Invíteme una y otra vez a realizar una primera prueba de producto sin compromiso alguno.
  • Hágame entender qué pasará tras cualquier llamada a la acción. Shopify muestra los resultados que han obtenido otras personas con el uso de su software. Pero sus llamadas dicen qué obtendré en todo momento: ¡abrir mi tienda ahora!
  • No subestime el poder de algunas palabras mágicas en su llamada a la acción. Las gran- des llamadas a la acción claras y directas ejercen poder. Y, además, si se acompañan de un buen reclamo, como en el caso de Spotify, aún serán más irresistibles.
  • Propóngame iniciar el proceso sin que apenas me dé cuenta. Kontain pide desde su página un primer dato al usuario que no lo compromete demasiado para empezar el proceso de descarga del producto. Un buen modo de conseguir el primer clic.
  • Y termínelo con la máxima simplicidad y elegancia posible. Kontain simplifica su proceso de registro para hacerlo rápido, intuitivo y atractivo.
  • Déjeme empezar a usar su producto con las menores implicaciones posibles. La prueba gratis es el mejor modo de demostrar todo el potencial, y dejar al usuario familiarizarse con?el producto será el mejor modo de hacerlo querer más. Así lo hace Salesforce.
  • Entienda mis frenos y mis miedos. 37signals ofrece un proceso de alta en 60 segundos, sin necesidad de precisar de una tarjeta de crédito y con total flexibilidad, incluso para darse de baja en cualquier momento.
  • Muéstreme toda la artillería necesaria antes de hablar de precios. Basecamp utiliza todas las cifras y argumentos para apoyar su propuesta con contundencia: elevado uso de la herramienta, empresas conocidas que lo avalan…
  • No me haga pensar demasiado. Destáqueme qué quiere que le compre. Deme un número limitado de opciones (cinco ya es mucho). Juegue conmigo si quiere, pero con un nombre para cada opción y destacándome las diferencias más importantes entre ellas para poder descartar rápidamente las que no me interesan.
  • Compáreme visualmente las diferentes alternativas o propuestas que tiene para mí. Los precios, de manera bien visible. No me abrume desde el primer momento con demasiada información. Mi capacidad de asimilación es limitada. Céntrese en los elementos diferenciales (y no tanto en los comunes). Necesito decidir.
  • Le puedo decir lo que realmente necesito si me dice exactamente lo que me va a costar. Skype utiliza una buena aproximación a los precios desde el punto de vista del usuario. Para que entienda perfectamente cuánto vale el servicio, le pregunta dónde va a realizar sus llamadas y le muestra los precios en función de ello.
  • Hágame entender que hay una oportunidad que hoy no puedo desaprovechar. Skype cuenta con una sección de ofertas como si de una tienda de comercio electrónico se tratara y en la que tienen cabida hasta los cupones de Groupon.
¿Quieres ver más en detalle nuestros ejemplos? Los encontrarás en esta presentación.

Dossier de Febrero