Social commerce

El Social Commerce más allá de Facebook

En los últimos meses hemos visto como algunas de las grandes marcas que vendían directamente en Facebook se han retirado de la red social por no obtener los resultados esperados. Y es que no nos engañemos, la experiencia de comprar en Facebook actualmente no está a la altura de la que los grandes retailers nos ofrecen en sus sites: no hay más que ver sites como Amazon, Zappos o Apple para entender la dificultad de trasladar su experiencia de compra a la red social. Y por si esto fuera poco, las preocupaciones sobre la seguridad y la privacidad de las compras suponen un freno grande para los usuarios. Sin ir más lejos, un 54% de los usuarios afirman no sentirse nada seguros en hacer compras en Facebook.

Además, los usuarios de Facebook declaran que se trata de una red en la que quieren socializar y hablar con los amigos pero que no acaban de ver porque deberían comprar alguna cosa en ella o porque deberían compartir las informaciones de sus compras o querer ver que han comprado sus amigos.

Con estos datos en la mano, un reciente informe de las consultoras Mindshare y Syzygy titulado El futuro del Social Commerce plantea serias dudas sobre el futuro del fCommerce, sobretodo para determinados tipos de productos más allá de los juegos o productos multimedia.

Ante esta situación, ¿debemos tirar la toalla los que creemos firmemente en las posibilidades del Social Commerce? Ni mucho menos, porque si nos atenemos a lo que dice el citado informe, nuestras compras online serán más sociales que nunca… aunque fuera de las redes sociales en sí.

Entornos más adecuados para las compras sociales

Tal como apunta el informe, la batalla para las compras sociales se ganará en la propia tienda online, incorporando en ella los elementos sociales que más ayuden a ganar conversiones. Estos elementos se integrarán dentro del mismo site. Aunque algunas tiendas se conforman en incluir simplemente los botones virales (Me gusta, Twitter o Pinterest son los más comunes) en sus fichas de productos, ésta no parece ser la mejor herramienta de conversión. No hay más que ver el poco número de viralizaciones con las que cuentan muchos productos y las pocas posibilidades que existen de que sean de nuestros contactos. Por tanto, visitar una ficha de producto y ver que cuenta con 5 “Me gusta” de gente anónima, no generarán en nosotros el deseo irresistible de comprar dicho producto. En este entorno, ejemplos como Amazon, Tripadvisor o Levis, han conseguido integrar las informaciones provenientes de redes sociales dentro de su propuesta comercial de una forma más que útil (ya sea a través de propuestas de regalos, recomendaciones de amigos o de los productos que más les gustan a ellos).

Pero no nos quedaremos tan sólo en nuestros sites, sino que las compras sociales serán cada vez más omnipresentes a través de los dispositivos móviles, cada vez más importantes en lo que se refiere a la toma de decisiones de compras. Para fomentar el uso de los mismos, deberemos crear herramientas y contenidos que tengan utilidad social, o lo que es lo mismo, que consigan resolver los problemas que se puede encontrar un usuario en el momento de realizar una compra. Algunos ejemplos que nos ofrece el estudio son las apps que nos permitirán validar una decisión tomada in situ (dentro del mismo vestuario), aquellas que nos faciliten hacer regalos (como las máquinas de vending de Pepsi que nos permiten regalar un refresco a nuestros amigos) o los códigos QR en una misma tienda que nos permitirán compartir con nuestros amigos aquel producto que tenemos en las manos y estamos valorando comprar.

Del social graph al interest graph

Pero a la hora de apuntar una clara oportunidad para el Social Commerce el informe lo tiene claro. Más allá del social graph creado por Facebook (que crea redes de conexiones personales) lo que realmente nos permitirá ir mucho más allá es el interest graph (formar redes de conexiones entre extraños que comparten determinados intereses). Mientras el social graph nos informa sobre la identidad del usuario y sus redes de contactos, se trata sólo de una indicación implícita de que productos o servicios podrían interesarle. En cambio, el interest graph crea señales explícitas de compra puesto se centra en como los usuarios se ven a ellos mismos y que les gusta o quieren según lo que han manifestado en sus diferentes intervenciones sociales (no sólo a través de un “Me gusta” sino también a través de Twitter, Pinterest, Instagram o G+ por citar las redes principales). De este modo, las empresas podrán perfilar audiencias con mayor propensión a comprar sus productos. Y para ir más allá, el informe también sugiere que estas empresas permitan a sus clientes afiliarse a un programa de recompensas por ayudarles a adquirir nuevos clientes.

El futuro del Social Commerce

La venta en Internet se encuentra de nuevo allí donde estaba antes de que apareciera Amazon y todo apunta que viviremos innovaciones tecnológicas que nos harán sonreír de aquí a unos años al recordar cómo comprábamos y tomábamos decisiones de compra antes que el ‘social context’ y el ‘social commerce’ invadieran cualquier rincón de la red.

Aunque si somos sinceros, se trata sólo de una intuición y descifrar el futuro del social commerce se nos antoja complejo pues estamos en aquel momento en que las piezas no han hecho más que empezar a encajar. No obstante y a riesgo de equivocarnos, nos hemos propuesto apuntar en nuestro libro “Cómo convertir un “Me gusta” en una compra” (a la venta a partir del 23 de octubre) 7 grandes temas que harán que nuestras compras sean más sociales que nunca en los próximos años y acercarán a todo tipo de empresas y negocios a plantear su presencia digital en términos claramente más sociales donde construir negocios alrededor de las personas será más vital que nunca.

1. Mucho más ‘sharing’

Compartir va a estar mucho más presente en nuestras vidas y cada día aparecerán nuevas aplicaciones y funcionalidades que nos permitirán compartir contenidos con mayor facilidad y a su vez de manera mucho más relevante. Compartiremos como forma de iniciar un diálogo con nuestros amigos a través de una recomendación concreta pero a su vez, recomendaremos también para que cuando nuestros amigos necesiten de una sugerencia o recomendación nuestra puedan encontrarla fácilmente. Las recomendaciones serán relevantes y llegarán en el momento y la forma justa, ayudándonos a tomar las mejores decisiones en función de las recomendaciones de nuestros amigos. Por otro lado, el ‘frictionless sharing’ sólo va a ir en aumento.

2. Nuestro ‘interest graph’, mucho más al alcance de todos

Aparecerán soluciones que nos permitirán integrar nuestros accesos sociales y permisos en un único punto de tal manera que nuestro diálogo con todo tipo de aplicaciones y sites será mucho más llevadero, pudiendo compartir la información de nuestros perfiles sociales a nuestra discreción de una manera mucho más fácil e intuitiva. Ello ayudará a que aparezcan sistemas que nos permitan identificar los expertos en determinados temas en nuestro círculo de conocidos, aplicando criterios de ponderación basados en ‘interest graphs’ para determinar el prestigio de nuestras identidades sociales en determinados temas o categorías de producto.

Calcular el ROI de los seguidores que nos recomiendan con mayores resultados será una realidad y podremos premiar a los seguidores que nos ayudan a conseguir mayores ventas. Identificarlos, darles un trato especial e incentivarles será factible.

3. Nuevas monedas sociales y formas de pago

La popularización de los Facebook Credits se consolidará en los próximos años, especialmente cuando las empresas del mundo del entretenimiento y el audiovisual comiencen a comercializar sus contenidos y productos en Facebook de una manera más intensa.

No obstante, el salto cuántico se dará en el momento en que Facebook se decida a usar Facebook Credits para la compra – en su site – de productos físicos de cualquier índole, eliminando así la enorme barrera que sigue siendo introducir datos tan sensibles como los datos de pago en una plataforma como una red social.

4. Multicanalidad social bien entendida

Nuestro website dejará de ser el centro neurálgico de nuestra estrategia digital para llevarnos a una estrategia multicanal completa en la que acompañamos al usuario en todo el ciclo de decisión de compra, en la compra en sí y la post-compra por los diferentes canales o redes sociales que haga uso el usuario.

La gestión de nuestra presencia en las principales redes sociales será mucho más llevadera y fácil de dinamizar. Tanto a lo que se refiere a la gestión de nuestra reputación y comunicación con usuarios y clientes como a la gestión de nuestra estrategia de promociones, precios y productos. Aparecerán soluciones que nos permitan interoperar en múltiples canales y redes sociales sin la necesidad de duplicar el trabajo de la gestión de nuestros productos, ofertas o comunicaciones.

5. Nuestros CRM serán también sociales

Las soluciones de Customer Relationship Management (CRM) experimentarán una transformación significativa al empezar a reconocer el diálogo y las conversaciones de usuarios en las redes sociales y el concepto de Social CRM empezará a coger forma y protagonismo en la generación de leads y venta cruzada.

Cada vez más, todo tipo de empresas utilizan plataformas como Facebook para relacionarse con sus clientes en detrimento del mismo correo electrónico que a pesar de su todavía considerable efectividad, presenta cierta saturación y agotamiento por parte de los usuarios.

Dejaremos atrás las tinieblas en analítica social. En los departamentos de marketing tendrán claridad absoluta sobre los resultados que están obteniendo de sus iniciativas sociales. Habrá mayor claridad en la definición de objetivos estratégicos en medios sociales y podremos hablar de ROI con mayor contundencia.

6. Nuestra privacidad social, nuestra próxima preocupación

El mundo será más transparente y lo qué hacemos, compartimos y recomendamos también. Ante tanta viralización y tanta exposición pública, los usuarios empezarán a preocuparse por su privacidad social. En un informe publicado recientemente por Comscore se afirmaba que unos 13 millones usuarios de Facebook no tenían conocimiento de que existían políticas de privacidad. Esto irá cambiando progresivamente mientras que cada vez sea más fácil compartir todo tipo de contenidos de forma automática sin casi darnos cuenta. Nos volveremos auténticos expertos sobre políticas de privacidad y seguridad y controlaremos la letra pequeña, nos volveremos usuarios mucho más sofisticados y exigentes.

7. Experiencias ‘sociales’ en el mundo real y la irrupción de los smartphones

Integraremos nuestras experiencias de compra en el mundo real con las conversaciones que tenemos en la red y en las redes sociales. Veremos cada vez más cosas tan alucinantes como las nuevas máquinas de vending de Pepsi que nos permitirán invitar a un amigo a una bebida aunque esté a kilómetros de distancia, o cosas tan entretenidas como los probadores sociales de Diesel en los que podemos compartir en redes sociales aquellas prendas que más nos gustan.

Repensaremos las experiencias de compra que ofrecemos pensando desde las personas y sobre cómo crear una experiencia más divertida y social. Y el móvil jugará un papel primordial en todo ello. Compartiremos mucho más aquello que nos gusta o compramos en el mundo real gracias a nuestros smartphones.

Pero, con la misma contundencia cómo nos atrevemos a afirmar que el móvil, reinventará – si es que ya no lo ha hecho – nuestras vidas pero sobre todo cómo tomamos decisiones (de compra especialmente) en nuestro día a día, estamos convencidos que las compras en Internet serán sociales o no serán. La internet de las personas será en poco tiempo una realidad y el comercio electrónico será más social y humano que nunca, fusionando sus tiendas online con su presencia en redes sociales para facilitar un mayor diálogo entre usuarios y clientes que maximice sus resultados y ventas.

El poder de un “Me gusta”

¿Cuánto vale un seguidor? Hasta el momento, la mayoría de las empresas y marcas han basado sus estrategias en redes sociales en alcanzar el mayor número de seguidores. Para ello, han invertido en campañas de marketing en las que se establece su éxito o fracaso a través del CPL (Coste por “Like”), por tanto, el ROI que se obtendrá de una determinada campaña estará cuantitativamente claro. Pero, ahora nos encontramos con un nuevo reto por delante: maximizar nuestra inversión una vez conseguida esta base de seguidores y lograr que éstos sean miembros activos e interactúen con nosotros, nos ayuden a amplificar nuestro mensaje, nos compren y – por si esto fuera poco – influencien positivamente en la opinión que tienen sus contactos sobre nuestros productos o servicios.

Un estudio realizado en colaboración entre ComScore – empresa de analítica web – y Facebook nos ofrece algunas conclusiones interesantes sobre el camino que sigue una marca en Facebook, desde la captación de seguidores hasta conseguir el objetivo de que su mensaje se amplifique entre los seguidores de sus seguidores. El estudio titulado The Power of Like 2 también justifica nuestras inversiones en la red social (no olvidemos que Facebook participa en él) y nos ofrece algunos consejos que podemos seguir para conseguir un mayor ROI de nuestras iniciativas en esta red social.

El estudio parte de la premisa que ya sabemos como conseguir una masa interesante de seguidores en redes sociales. Ahora las marcas deben concentrar sus esfuerzos en maximizar la capacidad de su Fanpage para lograr el engagement de nuestros seguidores y la amplificación de su mensaje.

Para conseguir este objetivo debemos seguir un proceso que cuenta con los siguientes pasos:

Primero, lo primero: llegar a nuestros seguidores

Aunque tengamos un gran número de seguidores, lo primero que deberemos conseguir es tener visibilidad entre el gran número de mensajes que se distribuyen diariamente en sus news feed llenos de información. Para ello, Facebook utiliza un algoritmo que ayuda a organizar los mensajes que un usuario ve en su news feed, y está claro que la relevancia juega un papel principal en que estos tengan visibilidad. Las marcas con mayor número de comentarios, comparticiones o “Me gusta”, tienen más posibilidades de aparecer en un news feed. Si no lo conseguimos a través de nuestro encanto para que los usuarios interactúen con nuestros contenidos, los post patrocinados también nos ayudarán a tener mayor presencia y asegurarnos que determinados contenidos cuentan con la visibilidad necesaria.

Conseguir que nuestros seguidores interactúen con nosotros

Sin duda, el engagement (el poder de una marca para conseguir que sus seguidores interactúen con ella a través de compartir contenidos, manifestar un “Me gusta”, hacer comentarios, etc.) es uno de los temas más discutidos en la red. Sólo se da en un 1% de los seguidores, por lo que muchas marcas se plantean el papel que debe jugar su marca en la red social, por el escaso ROI que obtienen en ella. Pero tenemos que ir un paso más allá y preguntarnos: ¿cuál es el poder de amplificación de este 1%?

Amplificar nuestro mensaje: el poder viral de nuestros seguidores

Por amplificación entendemos la capacidad que tienen nuestros seguidores en hacer llegar nuestro mensaje a sus contactos en redes sociales. En el caso de Facebook, el hecho que un seguidor nuestro cuente a su vez con centenares de seguidores, provoca que cada uno de ellos tenga el potencial de llegar a un gran número de personas. La media de amplificación potencial de las 1.000 marcas más populares en Facebook es la de multiplicar por 81 el alcance de sus mensajes.

El gráfico nos muestra el Ratio de Amplificación (poder de amplificación) de las 10 principales marcas corporativas en Facebook. La media de este ratio se sitúan en un 1.05. Facebook, por encima del 2, es claramente la marca que consigue un mayor Ratio de Amplificación.

¿Cómo podemos aumentar nuestro poder de amplificación?

Motivar a nuestros seguidores para que viralizen nuestro mensaje será una de las claves para conseguir la amplificación del mismo. Y pasará por ofrecerles algunos incentivos. Más allá de la predisposición de todos nosotros para compartir determinados contenidos – sobretodo aquellos que se relacionan con nuestros gustos y experiencias – si las empresas nos ofrecen incentivos sobre nuestros resultados, sin duda, estaremos más motivados en la amplificación de sus mensajes. En este sentido, nos hacemos eco de una iniciativa llevada a cabo en Brasil por los grandes almacenes Magazine Luiza, que también cuentan con comercio electrónico.

A través de la iniciativa “Magazine Você” permite a sus clientes crear sus propias tiendas en Facebook sugiriendo productos de la tienda. Posteriormente, se dará una comisión por cada producto vendido a través de las tiendas de un cliente. Una buena forma de conseguir identificar, dar un trato especial, reconocer e incentivar a nuestros mejores recomendadores.

Por qué nos gusta tanto compartir: vanidad e influencia

Normalmente, cuando debatimos sobre el futuro del social commerce y su papel dentro del comercio electrónico durante los próximos años, compartimos un baile de cifras de previsiones para justificar o no inversiones en este campo y hacer nuestras predicciones sobre el futuro. Ante este panorama, hoy nos fijamos en dos estudios que nos hacen ver la importancia del papel de las redes sociales en todos nosotros y su influencia en nuestra toma de decisiones de compra. Desde el punto de vista del usuario. Es decir, de todos nosotros.

Una de las grandes claves del éxito de las redes sociales ha sido su rápida consolidación y el gran impacto que han tenido en el día a día de todos nosotros. Son pocos los días en los que entre las interminables listas de cosas por hacer, no encontramos un hueco para revisar la actividad de nuestros amigos en Facebook, hacer pin a las imágenes que más nos gustan, estar alerta de los tweets que se van publicando o marcar los artículos más interesantes que vamos leyendo en Google+.

Pero, ¿por qué dedicamos ese precioso tiempo de nuestro día a día a las redes sociales? Básicamente por dos motivos:

  • Porque nos gusta hablar de nosotros mismos
  • Porque nos gusta saber cosas de nuestros contactos (y además éstas nos van a influenciar)

El placer de hablar de nosotros mismos: “It’s all about me”

Sobre el primer punto, nos encontramos con un interesante estudio publicado por Diana Tamir y Jason Mitchell, profesores del departamento de psicología de la Universidad de Harvard, y publicado recientemente bajo el título de Disclosing information about the self is intrinsically rewarding.

Los estudios sobre conversaciones humanas, documentan que entre el 30 y 40% de nuestras conversaciones diarias las utilizamos para transmitir información sobre nuestras experiencias privadas y relaciones personales. Esta estadística marca una tendencia humana a transmitir información sobre nuestra experiencia privada. Pero, ¿por qué nos gusta tanto revelar informaciones sobre nosotros mismos?

Realizando diferentes pruebas a sujetos mientras hablaban de ellos mismos y cuando lo hacían de otras personas, se comprobó que al comunicar pensamientos y sentimientos sobre uno mismo, se involucraban mecanismos neurológicos asociados a la recompensa. Por este motivo, no debe sorprendernos que Internet – a partir sobretodo de la explosión de las redes sociales – se convierta en el lugar ideal para dar rienda suelta a nuestra vanidad. Sin ir más lejos, un reciente estudio sobre el uso de internet nos indica que más del 80% de los post publicados en medios sociales, consisten en simples anuncios sobre las inmediatas experiencias personales de uno mismo.

¿Nos despertamos de buen humor? ¿Llegamos puntuales a la reunión? ¿Vendimos un proyecto? ¿Dónde y qué hemos comido hoy? ¿Nos compramos finalmente ese nuevo Smartphone que tantas ganas teníamos de tener? ¿Nos fuimos de happy-hour con los compañeros del trabajo? ¿Nos gustó el último capítulo de la serie Game of Thrones? ¿Nos fuimos a dormir más tarde de lo habitual? Estas son algunas de las informaciones que compartimos  a diario con nuestros contactos en la redes sociales.

Además, teniendo en cuenta que los seres humanos están realmente motivados por la oportunidad de propagar el conocimiento que poseen, debemos esperar que nuestros usuarios valoren muy favorablemente encontrarse en situaciones en las que no sólo tienen la ocasión de reflexionar sobre sus pensamientos y opiniones, sino que también se les permite compartir sus puntos de vista con otra persona. Las redes sociales han sido el lugar idóneo en el que se ha dado cabida a ambas cosas.

La influencia de nuestro entorno en nosotros mismos

Si nos paramos un momento a reflexionar, veremos la importancia que tiene nuestro entorno en la mayoría de las compras que realizamos. Si somos sinceros con nosotros mismos y nos preguntamos – ¿qué influencia tienen las opiniones de amigos, colegas y conocidos en nuestras decisiones de compra? – probablemente contestaremos que mucha. Así, según un estudio publicado por Baazarvoice, un 81% de los encuestados afirman que recibieron consejo sobre la compra de un producto por parte de amigos o seguidores en sus redes sociales y un 74% afirma directamente que estos consejos les influyeron.

Y esta influencia es mucho mayor de lo que nosotros mismos creemos. Dan Ariely, en su libro Predictably Irrational, realizó diferentes experimentos para profundizar en el conocimiento de nuestro comportamiento durante el proceso de toma de decisiones de compra. Y su conclusión fue que somos totalmente irracionales cuando se trata de tomar decisiones, y – lo que es aún peor – ni siquiera somos plenamente conscientes de ello. Nuestro interés por racionalizar las decisiones que hemos tomado y quedarnos satisfechos con ellas, nos lleva a no detectar los patrones que todos – sí, todos nosotros – seguimos a la hora de tomar una decisión.

Una de las conclusiones a las que llegó Ariely es que nuestras decisiones nunca son independientes o aisladas, sino que dependen de nuestro contexto. De este modo, nuestro entorno social influye en gran medida la forma en que tomamos decisiones. Veamos un experimento que lo ilustra claramente. El escenario: un bar de cervezas cercano a la universidad de Carolina de Norte. Los “sujetos”: los estudiantes que se acercaban al bar para tomarse unas cervezas. Para la realización de la prueba, los investigadores se vistieron de camareros que ofrecían a sus clientes muestras de cerveza gratuitas. Los clientes podían elegir entre cuatro muestras distintas. La diferencia estaba en que algunos clientes eligieron sus cervezas públicamente – siguiendo el turno que marcaba el falso camarero – mientras que los otros las elegían marcándolas en un menú que les ofrecían en papel. Es decir, los primeros lo hacían “influenciados” por el entorno mientras que los segundos lo hacían de forma anónima, y por tanto, más libre. Posteriormente, se les daba un cuestionario de satisfacción sobre su elección.

La primera conclusión que sacaron los investigadores fue que la elección pública hacía que se pidieran más variedad de cervezas, en pro a que cada persona pudiera manifestar su individualidad. Pero ¿cómo afectó esto al nivel de satisfacción de los estudiantes con las cervezas que tomaban? Pues parece que la satisfacción aumentó entre aquellos que pidieron las cervezas de forma anónima – tomando la que “realmente” querían – mientras que disminuyó en aquellos que decidieron en función del resto del grupo. En todos ellos, menos en el que elegía el primero (y nos hace suponer que elegía la que realmente le gustaba).

Viendo las conclusiones de los estudios citados en este artículo, no nos queda duda del potencial del social commerce, ya sea consiguiendo una participación activa de los usuarios en las conversaciones sobre productos o servicios como en la influencia que estas conversaciones tendrán en sus redes de contacto.

Cinco buenos consejos sobre cómo usar Google+

Hace unos días os hablábamos en el post Google+ ¡Comparte y verás! del potencial de la red social de Google, Google+ y te dábamos los motivos por los cuáles debemos empezar a tomárnoslo en serio, sino lo hemos hecho ya.

En este nuevo post, te damos cinco buenos consejos sobre cómo usar Google+:

  1. Usar Google+ como microblogging donde compartir consejos de cómo usar nuestros productos, opiniones de clientes, lanzamientos de nuevos productos o eventos de marca que estemos organizando. En Google+ no intentamos sumar más seguidores para lanzar ofertas y más ofertas hasta que nos compren. Lo usaremos como vehículo para educar a nuestros clientes, conectar con los potenciales y desarrollar relaciones más cercanas con ellos.
  2. Compartir imágenes o vídeos de manera más o menos regular.
  3. Llevar tráfico de nuestra cuenta en Twitter a Google+. Aquí no tenemos limitación de extensión y las posibilidades de interacción son mucho mayores que en Twitter.
  4. Analizar quiénes hablan de nosotros e interactuar con ellos en la medida que sea posible.
  5. No olvidar incluir el botón +1 y el botón “share” en nuestro site. A través del Google Direct Connect podemos conectar directamente una página web con otra en Google+. De esta manera incluimos el botón +1 en nuestra web y conseguimos que nuestros usuarios se conecten con nosotros con sus cuentas de Google+ más fácilmente. Las páginas compartidas en Google+ son rápidamente indexadas por Google (en menos de una hora) y aquellas páginas con botones +1 aparecerán en mejor posición en aquellos usuarios que formen parte de un círculo nuestro. Según el análisis realizado por HubSpot entre más de 5.000 negocios, aquellos sites que incluían el botón +1 obtenían de media 3,5 más tráfico de Google+ que aquellos que no lo tenían. También podremos incluir el botón share para que los usuarios compartan nuestros contenidos desde nuestro site en su perfil de Google+.

Cada vez más, las empresas deberán responder a clientes y partners en tiempo real y Google+ se convierte en una plataforma idónea para interactuar y compartir con ellos.

¿Nos hemos dejado alguno? ¿Qué otros buenos usos crees que podemos darle a Google+?

Google + ¡Comparte y verás!

Google+ es el último intento de Google (aunque no quieran reconocerlo) de hacer sombra a Facebook en el mundo de las redes sociales. Después de varios intentos no exitosos ( Wave, Buzz, Orkut…) parece que esta vez se dan todas las circunstancias para que lo consiga. La experiencia que nos propone presenta algunas diferencias muy significativas que lo convierten en una herramienta excepcionalmente buena para compartir todo tipo de contenidos con amigos y conocidos.

Con Google+ organizamos en círculos tanto a quienes nos siguen como a quienes seguimos, de manera que podemos leer contenidos según cómo preferimos agruparles (nuestro equipo, competidores, nuestros referentes…). Pero lo que le convierte en una mejor solución para compartir contenidos con respecto a Facebook o a Twitter es que podemos a su vez agrupar a nuestros seguidores y compartir un determinado contenido, oferta o información a un círculo muy concreto (mis clientes en banca, mujeres influyentes…).

Al analizar la acelerada progresión que ha tenido desde que apareció el 13 de julio de 2011, podemos pensar que el grado de aceptación de Google+ está ya fuera de toda duda.

Google se ha tomado a Google+ muy en serio y ha decidido convertirlo en la pieza transversal que converse con las diferentes soluciones que la compañía ha ido lanzando o adquiriendo en los últimos años (Google Maps, YouTube, Google Docs…). La esencia de todos sus servicios, incluso el de búsqueda, se verá sensiblemente modificada por la integración de Google+.

Tras comprobar cómo los niveles de implicación en Gmail, YouTube o Search mejoran sensiblemente cuando los usuarios empiezan a usar Google+, la firma ha visto en esta red la pieza clave para seguir siendo el actor número uno de la Red.

¿Por qué las empresas deben tomárselo en serio?

Te damos 3 motivos:

  • Por la importancia que va a tener Google+ y el botón +1 en los resultados de las búsquedas de los usuarios

Al usar Google+, siempre y cuando estemos registrados, veremos caras de nuestra red de conocidos a medida que compartan un con- tenido relacionado con el enlace en cuestión o lo marquen con el +1.

Ello representa un claro incentivo para que más usuarios nos incluyan en alguno de sus círculos, pues cuando realizan búsquedas se tropiezan antes con nuestros contenidos.

Google se ha propuesto transformar su buscador en una aplicación que no solo entienda cómo indexar contenidos, sino cómo se relacionan las personas con estos. Siguiendo el mismo patrón de cómo Bing integra los “likes” de nuestros amigos en Facebook, de la mano de Google llega el social search o investigación social en múltiples formas:

  • con resultados personales en función de los contenidos que comparten las personas a las que seguimos en Google+
  • con perfiles de Google+ en los resultados de las búsquedas
  • con caras de contactos en los resultados

El sentido es categórico. Cuando un amigo comparte un contenido en Facebook o realiza un tweet, la vida de tales contenidos es efímera por la saturación de nuestro muro. Pero, a pesar de que lleguemos a leerlo, nadie nos garantiza que este sea oportuno y relevante.

En Google es el usuario el que realiza una búsqueda por un determinado término, así que el hecho de que aparezca alguien de mis conocidos que le haya dado a un +1 es claramente oportuno y relevante.

Así que aquellas marcas y empresas que quieran estar en el top-of-mind de las búsquedas de sus clientes deberán mirar con cariño su presencia en Google+.

Al fin y al cabo, los buscadores siguen siendo los grandes influenciadores en las actividades de compra de los usuarios (con un impacto del 33% frente al 5% de las redes sociales, según un estudio de Goldman Sachs).

Pero, ¿qué sucede en el momento en que Google empieza a considerar nuestro comportamiento en Google+ para condicionar sus rankings? Muchas cosas cambian.

  • Por las posibilidades de segmentación que ofrecen los círculos

Para ello, las páginas de empresa precisarán primero que los usuarios les sigan. En Google+ podremos desarrollar un programa de fidelización para clientes VIP o segmentar a los mejores y a seguidores al ubicarlos en círculos que usaremos para comunicarnos con ellos de manera más fluida y cercana. Google+, a través de la creación de círculos muy concretos, permite compartir contenidos y comunicarse de una manera más personalizada, ya que creamos múltiples círculos según necesidades, públicos objetivos e intereses.

Las empresas y marcas pueden crear sus páginas y desarrollar relaciones muy cercanas con seguidores y audiencias gracias a las funcionalidades como hangouts o los círculos. La duda para muchas empresas es cómo usarlo, pues a priori es tentador duplicar las informaciones que ya se comparten en Facebook. Y el problema es mayor cuando se entiende a Google+ como una plataforma comercial donde vender fácilmente productos; Google+ es una eficaz herramienta para acercar una base cada vez más importante de usuarios a nuestra marca si somos capaces de compartir contenidos que puedan ser de valor e interés.

No obstante, la cultura del compartir es relativamente nueva y no tiene una clara traslación en generación inmediata de negocio. Por ello, en aquellas industrias donde el sentido de compartir es relevante, Google+ jugará un papel clave. En tales casos, contribuye a alimentar una base importante de potenciales clientes.

  • Por las posibilidades de contacto que ofrece

Google+ incluye funcionalidades sumamente interesantes para contactar de forma inmediata con las personas con las que nos relacionamos en nuestros círculos. La posibilidad de chatear al instante facilita esa comunicación inmediata uno a uno. Pero, sin lugar a dudas, la introducción de los hangouts (“quedadas”) nos ofrece la capacidad técnica de realizar videoconferencias con otros usuarios de manera muy sencilla; compartimos nuestro escritorio o vídeos de YouTube al mismo tiempo que chateamos.

Su gran limitación residía en que solo podemos invitar a nueve personas a una quedada, pero recientemente Google ha lanzado los “Hangouts on Air” —aún en beta y todavía no para todo el mundo— con los que invitamos a una videoconferencia en directo a un número ilimitado de ellas. Sus aplicaciones son múltiples: desde demostraciones en directo de cómo usar un producto o servicio técnico, hasta ruedas de prensa online, lanzamientos de nuevos productos, conferencias o charlas de todo tipo.

 En este post te damos 5 buenos consejos sobre cómo usar Google+.

 

 

El fCommerce y cómo puede cambiar la manera en que compramos (2ª parte)

Hace unos días escribíamos sobre como el fCommerce podía cambiar la manera en que compramos y terminábamos con la cuestión de si el fCommerce arrasaría en un futuro o pasaría sin pena ni gloria.

Para dar una posible respuesta a esta pregunta debemos mirar atentamente el siguiente gráfico y entender qué se esconde detrás de cada concepto.

Empecemos hablando de las opciones que tenemos dentro de la misma Facebook.com:

En primer lugar, podemos crear una tienda en ella (fStore) como si de una tienda online se tratara, donde mostrar nuestro catálogo de productos y proporcionar íntegramente todo el proceso de checkout. Existen tres modalidades:

  • Puros escaparates donde enseñamos nuestro catálogo de producto, pero enlazamos la información de cada uno a la página de producto de nuestra tienda. Bulgari es un buen ejemplo. Son múltiples las soluciones, como ShopTab, SortPrice o BigCommerce, que nos proporcionan herramientas bien sencillas para crear fácilmente nuestro primer escaparate en Facebook.
  • Tiendas completas que nos permiten ir un paso más allá y recrear toda la experiencia de compra y pago sin salir de la red. Buenos ejemplos son ASOS, JCPenney o Delta Airlines. Algunos de los proveedores más conocidos son Usablenet, 8th Bridge, Milyoni o Fluid.
  • Fan Stores o tiendas para seguidores que reproducen las tiendas completas, pero que ofrecen promociones o productos exclusivos o limitados a un número de primeros compradores o fans. Soluciones como Moontoast o Payvment pertenecerían a esta categoría.

En segundo lugar, con Facebook Credits se facilita que los usuarios realicen pagos de manera simple y segura. Hasta la fecha, solo se pueden usar dentro de Facebook con pro- ductos digitales como juegos online o películas. Los usuarios pueden comprar Facebook Credits usando su tarjeta de crédito o Paypal, o comprando tarjetas regalo en puntos de venta presenciales, aunque algunas marcas ofrecen promociones que permiten obtenerlo. Cada crédito vale aproximadamente 0,10 centavos de dólar y Facebook se queda el 30% de las compras que se pagan con esta moneda que la red se ha propuesto que tenga un papel cada vez más protagonista en nuestras vidas.

En 2011 esta red obtuvo unos ingresos de 470 millones de dólares gracias a Facebook Credit, con un crecimiento anual del 350%. Esta cifra aumentará a medida que la compañía popularice esta moneda virtual. Y si bien actualmente todavía se centra en la compra de productos digitales, su recorrido es increíble para facilitar el acceso a servicios premium.

Incluso podría convertirse en una moneda global si Facebook da los pasos acertados en los próximos años. No olvidemos que solo un porcentaje muy pequeño de la industria del entretenimiento ha empezado a ofrecer sus contenidos a través de esta red. En los próximos años, su adopción como canal de distribución de contenidos audiovisuales no hará más que crecer.

Sus ventajas son múltiples porque simplifican el proceso de compra: permiten a la industria de juegos y del entretenimiento contar con una plataforma de pago global (disponible en 47 monedas), segura y reconocible por el usuario.

Marcas de todo tipo están empezando a ver en los Facebook Credits un buen motivo para incentivar a los usuarios a realizar una compra, un registro a un newsletter o simplemente una aportación de contenido en forma de recomendación. Su componente social lo convierte en un recurso con mucho recorrido entre anunciantes y marcas.

En tercer lugar, podemos ofrecer, o mejor dicho, hablar de Facebook Deals, el servicio que la firma lanzó para acercar a sus usuarios a los millones de negocios locales que tienen presencia en esta red y que debía competir con Groupon o Livingsocial. El servicio, tras solo cuatro meses de estar operativo, fue descontinuado, pero demuestra el interés de Facebook por encontrar fórmulas que incentiven la compra de productos y servicios para poder monetizar.

La sombra ya alargada de Facebook se extiende más allá de Facebook.com. Y ello se debe a tres grandes mundos:

El primero es Facebook Open Graph, probablemente la mejor idea que la compañía ha tenido para convertirse en omnipresente en la red. Y vaya si lo está consiguiendo. Con el Open Graph, miles y miles de sites “se connectan a Facebook” a través de alguno de sus múltiples plug-ins. Estos facilitan al usuario registrarse con su ID de Facebook o que comparta o recomiende un producto en su muro desde el site en cuestión.

Los plug-ins disponibles por Facebook son:

  • Botón “me gusta’ o like: los usuarios comparten una página desde el mismo site a su perfil en Facebook.
  • Botón “enviar” o send: comparten una página desde el mismo site a un número limitado de personas.
  • Feed de actividades o activity feed: permite mostrar las últimas actividades realizadas por los contactos en Facebook en el site.
  • Recomendaciones: se pueden personalizar recomendaciones y sugerencias en función de diferentes parámetros, como las preferencias de sus amigos.
  • Caja “me gusta” o like box: permite hacerse seguidor de una marca desde su site, al mismo tiempo que mostrar las últimas actividades de la página o la lista de per- sonas a las que les gusta.
  • Registro: los usuarios se dan de alta fácilmente con el ID de Facebook.
  • Botón de log-in: facilita a los usuarios “lo- guearse” con su ID de Facebook.
  • Facepile: muestra las caras de los fans.
  • Comentarios: los usuarios los realizan en el site con su ID de Facebook.
  • Live Stream: los usuarios comparten cualquier actividad o comentario en tiempo real como si de un chat se tratara.

La inclusión de plug-ins es bien sencilla y no requiere demasiados conocimientos técnicos para integrarlos en una página. Pero, más allá de los que nos ofrece Facebook, podemos crear todo tipo de funcionalidades que, si se usa Facebook Connect, maximizan la experiencia social de nuestro site.

Para ello, con Facebook podemos acceder —si es que nos conectamos con Facebook Connect y damos los permisos adecuados— a todo tipo de información sobre nuestros usuarios y la podemos usar para enriquecer sobremanera nuestra propuesta de valor.

Ejemplos sumamente interesantes los vemos en sitios como TripAdvisor.com que, con Facebook Connect, te permite personalizar el sitio con recomendaciones de tus amigos en Facebook; Levi’s, en el que ves qué modelos son los preferidos por tus amigos; o Ticketmaster, en el que sabes qué amigos tuyos asisten a un concierto o dónde se estarán sentando.

El segundo es Check-in Deals. Facebook también facilita crear fácilmente las ofertas, descuentos o promociones que verán aquellos usuarios que se conecten a Facebook Places desde el móvil. Reciben el nombre de Check-in Deals y todo tipo de empresas los usa. Gap, por ejemplo, regaló 10.000 pares de tejanos a los primeros 10.000 usuarios que hicieran check-in en sus tiendas.

Pero Facebook va más allá: podemos integrar su red social en nuestra tienda o punto de venta físico, lo que nos permite ofrecer a los clientes una experiencia social mientras compran en nuestras tiendas: Facebook in- Store Retail. En Macy’s, con su Magic Fitting Rooms, compartimos en Facebook aquellas ropas que nos estamos probando a través de un espejo con cámara incluida.

Encontramos a Facebook en los puntos de venta en forma de botones físicos en panta- llas, displays y cartelería variada, lo que hace que compartamos con nuestra red de amigos nuestra preferencia por esa tienda como si de un “me gusta” se tratara. Un estadio superior al “me gusta” presencial consiste en compartir las compras realizadas a nuestra red de amigos con aplicaciones como Swipely, con las que vinculamos las compras con tarjeta de crédito y las compartimos desde el punto de venta a cambio de puntos o descuentos.

Aún son muchos los escépticos con las posibilidades de Facebook en términos de comercio electrónico. Obviamente, disponer de una tienda en esta red tiene un recorrido bien limitado, pero su presencia en la creación de experiencias de compra en la red y fuera de ella con el uso del móvil cada vez serán más notables. Así que no le perdamos mucho la pista.

El fCommerce y cómo puede cambiar la manera en que compramos (1ª parte)

Tener una presencia en Facebook se ha convertido en imprescindible para cualquier empresa o marca que se precie (entre otras estadísticas, por la cantidad de tiempo que los usuarios pasan navegando en la red social: 1 de cada 8 minutos del tiempo total). Estar presente va más allá de crear una fanpage sin vida o de incluir el botón like en nuestras fichas de producto. Pasa por entender las posibles opciones de monetización y venta disponibles hoy en día y que podrían encasillar en lo que se viene a denominar como fCommerce. El fCommerce es el uso de Facebook como plataforma para potenciar e incluso materializar cualquier tipo de transacción electrónica, ya sea en esta misma red social o a través de su Open Graph.

Podemos datar su nacimiento con la primera compra que se realizó en la tienda en Facebook, 1-800-Flowers, el 8 de julio de 2009. Desde ese mismo instante se iniciaba una carrera por explotar al máximo todas las posibilidades que ofrece esta red en comercio electrónico. Carrera que, por motivos obvios, Facebook está empujando y que la mayoría de actores no quiere perderse por la importancia que tiene en términos de audiencia y de involucración.

Nadie duda de su impacto en la manera en que los internautas nos comunicamos y nos relacionamos. Sin embargo, no está tan claro el impacto económico del fCommerce, aunque algunos predicen que no tardará demasiado en superar a Amazon en número de transacciones en línea. Analistas como Mike Fauscette de IDC Consulting se atreven a predecir que en 2015, entre el 10% y el 15% del total del consumo en los países desarrollados pasará por sites sociales como Facebook.

Un paso más allá

El fCommerce intenta dar un paso más allá en cuanto a las posibilidades de las fanpages. Permite en primera instancia materializar la compra de productos y servicios sin salir del mismo Facebook; facilita la adquisición de nuevos clientes, una mayor lealtad de marca a través de nuevas compras y una más variada y completa experiencia de compra.

Son miles de grandes empresas las que ya se han puesto a explorar este canal con resultados todavía poco visibles que apuntan claras maneras. Entre ellas, Amazon, Apple, ASOS, Best Buy, Bulgari, Coca-Cola, Delta, Diesel, Disney, Dove (Unilever), Gap, Heinz, JCPenney, Levi’s, Macy’s, Max Factor, Mazda, Nike, Nine West, Old Spice, P&G, Pampers, Pantene, Rachel Roy, Sears, Starbucks, Volkswagen, W Hotels, Walmart, Warner Bros…

El fCommerce es una respuesta al gran éxito y aceptación que están teniendo los medios sociales en los últimos años. Una respuesta por facilitar un retorno de la inversión que, según los mismos protagonistas, no está del todo claro si atendemos a los múltiples estudios que se realizan entre responsables de marketing.

Un interesante informe publicado por Bazaarvoice bajo el título “Social Commerce Trends Report 2011” nos ofrece la visión de algunos profesionales del sector sobre los beneficios de los medios sociales sobre sus marcas. Para ilustrarlo, nada más que ver algunos de los casos de éxito como Ticketmaster (que genera más de 5 dólares en ventas por cada “compartir” que se realiza desde Facebook), Opentable (con un aumento del 25% en reservas de restaurantes añadiendo el botón like) o Dell, uno de los grandes early adopters de las redes sociales que se ha beneficiado de ellas en sus ventas y cuyos aprendizajes le permiten ir un paso más allá de su competencia.

En la misma línea nos encontramos con el informe de la consultora Syzygy Group llamado “F-Commerce. Selling on Facebook. The Opportunity for Consumer Brands”. En él, Paul Marsden aporta también algunas cifras ilustrativas del poder del fCommerce: Levi’s aumentó un 40% su tráfico al site con el uso del botón like en sus productos y Procter & Gamble vendió mil pañales en una hora desde su tienda en la red social.

Otros datos optimistas son los 2,53 dólares que obtiene Eventbrite por cada share que un usuario realiza, los 14 dólares por share que recaba Chompon o el 20% que ya representan las ventas online que Wetseal recibe gracias al tráfico que le viene desde Facebook.

Varias razones

¿Aún necesitas más motivos para creer que algo sucede alrededor del fCommerce?

Aquí van algunos para tener las ideas más claras:

  1. Facebook está cerca de superar los mil millones de usuarios, con estadísticas tan espectaculares como que la mitad visita el site diariamente y el tiempo medio de permanencia nos pone los pelos de punta. Nuestros usuarios están allí y no podemos dejar de pensar en cómo podemos aprovechar este nuevo canal.
  2. El fCommerce está entre las prioridades estratégicas del mismo Facebook por las claras posibilidades de monetización que tiene.
  3. Los seguidores, por el simple hecho de haber clicado en el botón “Me gusta”, tienen un 51% más de probabilidad de materializar una compra que los que no, y un 28% de recomprarnos si ya son clientes.
  4. Facebook Credits es una realidad y espera mover 4.500 millones de dólares este 2012.
  5. El acto de compra es esencialmente social.

No obstante, son también múltiples los aspectos que nos permiten tener serias dudas sobre la factibilidad real de que los usuarios de Facebook compremos en su site.

  1. Facebook es más una plataforma de comunicación y socialización que de compra.
  2. Los primeros estudios realizados apuntan que los usuarios no quieren comprar en Facebook; el realizado por Booz & Allen sobre social commerce señalaba que el 73% de los compradores online no espera comprar en ella.
  3. Las empresas están viendo Facebook más como un canal de relación y engagement que de adquisición de clientes: solo un 7% de las tiendas online la considera una fuente efectiva de adquisición de clientes.

  1. Se desconocen resultados significativos que evidencien que vender a través de Facebook tiene un impacto claro en términos económicos.
  2. La falta de percepción de privacidad por parte de los usuarios puede convertirse en el mayor obstáculo para materializar una compra.
  3. Las tiendas en Facebook están lejos de proporcionar la mejor de las experiencias de uso como la web empieza a proporcionarnos.
  4. Los usuarios están a un solo clic de visitar la tienda online donde realizar la compra que desean. A muchas empresas les puede parecer redundante disponer de tienda online y tener que replicarla en Facebook con las múltiples limitaciones que puede tener en cuanto a experiencia de usuario.

¿En qué quedamos entonces? ¿Va a arrasar el fCommerce o va a pasar sin pena ni gloria? En la segunda parte de este artículo, intentaremos dar respuesta a estas preguntas profundizando más en que es el fCommerce y viendo algunas iniciativas referentes.

El social commerce empieza a mostrar maneras

Nos da la sensación que hoy el social commerce ha dado un paso de gigante. Y lo da de la mano de 8thBridge que nos ha presentado la solución que promete reinventar cómo conversamos sobre marcas y productos.

8thBridge ha presentado hoy Graphite, una solución que viene a confirmar algo de lo que en Multiplica venimos hablando hace algo más de un año. Hasta la fecha, hemos puesto demasiado el acento en intentar vender allí donde nuestros clientes no querían comprar.

Debíamos focalizar nuestra energía en crear mayores pretextos para que nuestros clientes hablarán con amigos y conocidos sobre nuestros productos. Pero, debíamos hacerlo allí donde están más cercanos al momento de la compra: no en las redes sociales sino en nuestras propias presencias online.

Creamos nuestros perfiles en las redes sociales más importantes, nos pusimos a la captura – dejadme decir absurda o reviento – de followers y fans y nos limitamos a incluir en nuestros catálogos de producto el botón Like. Y con ello entendimos que nuestros clientes hablarían sobre nuestros productos sin reflexionar demasiado si el acto de publicar en nuestro muro que nos gusta un determinado producto, hacer un tweet o compartirlo en Pinterest eran actos demasiado implicantes que no siempre respondían a lo que nuestros usuarios sentían sobre nuestros productos. Y nos pregúntabamos porqué nuestros productos tenían tan pocos ‘likes’.

Pues resulta que 8thBridge con Graphite viene a repensar cómo invitamos a nuestros usuarios a conversar sobre nosotros y nuestros productos allí donde tiene mayor sentido pero posibilitándonos crear fácilmente aquellas llamadas a la acción que más se adapten al contexto y situación de nuestros usuarios.

Así, de una manera tan fácil como la inclusión del botón Like, Graphite nos posibilita customizar y crear aquellas llamadas sociales más oportunas que faciliten e incrementen las posibilidades de que nuestros usuarios dialoguen sobre nuestros productos en sus redes sociales. Llamadas como “Lo compré y estoy encantado”, “Estoy dudando si comprármelo” o “Necesito consejo sobre este producto” podrán – con otros copies – ser una realidad ya mismo.

El API de Graphite se integra con nuestra plataforma de ecommerce y de contenidos e incluso nos permite customizar la experiencia de compra en función de la llamada a la acción que el usuario ha clickado. Por ejemplo, si el usuario ha clickado ‘Lo quiero’ pero no lo he comprado pasado un tiempo podría enviarnos un descuento o una oferta para invitarnos a hacerlo. Las posibilidades actuales eran a nuestro parecer demasiado restringidas y no invitaban en exceso a la recomendación (o conversación) entre usuarios.

La propuesta de Graphite nos parece sumamente seductora porqué nos invita a rediseñar nuestra presencia online alrededor de nuestros usuarios para conseguir un mayor diálogo entre usuarios y clientes a nuestro favor.

No somos conscientes cómo la cultura del ‘sharing’ en la que estamos adentrándonos cambiará profundamente las estrategias de marketing de las empresas. Invitar a nuestros clientes a hablar de nosotros se nos antoja como el reto empresarial más fascinante al que los profesionales del marketing deberemos enfrentarnos en los próximos años. Y la solución de 8thBridge creemos que marca el camino.

Accesorios y zapatos, los más deseados en las redes sociales

De todos los contenidos que encontramos en las redes sociales, la moda es sin duda uno de los que cuenta con mayor atractivo ante los usuarios. Las marcas de moda canalizan este interés con fuertes presencias en las redes sociales y fomentan la participación de los usuarios dejándoles que hablen con libertad de sus productos.

No hay más que ver algunas estadísticas para entender la fascinación que despiertan las marcas de moda comparándolas con las de retail generales, pues reciben un 76% más de tráfico y unos ratios de adhesión a Facebook un 25% mayores.

Ante este panorama nos preguntamos: ¿cuáles son las marcas de moda que mejor lo hacen en Facebook?, ¿cuáles abarcan el mayor número de seguidores y participación? Y también: ¿cuáles son las motivaciones de los usuarios para seguirlas?, ¿qué es lo que?estarían más dispuestos? a comprar a través de las? redes sociales?

Recientemente, la consultora 8th Bridge ha realizado un completo estudio de marcas de moda en redes sociales titulado “Social Commerce IQ: Fashion”. En él ha analizado la presencia en redes sociales de 200 marcas de moda y ha encuestado a casi 1.500 usuarios de Facebook en Estados Unidos con el objetivo de conocer sus motivaciones ante las compras de moda en las redes sociales.

Moda y redes sociales, cuestión de cantidad…

Para las marcas de moda, tener presencia en las redes sociales es incuestionable (todas las analizadas tienen presencia en Facebook a través de una fan page o página de seguidores). El tráfico que reciben a sus sites desde las redes sociales va en continuo aumento (con un 11,01% de tráfico medio desde Facebook, una cifra nada desestimable).

El gráfico muestra la presencia en redes sociales de las marcas estudiadas. El 100% dispone de una fan page en Facebook, y más del 90% se encuentra en el resto de redes sociales con más seguimiento: YouTube y Twitter. Tumblr es la red con menor seguimiento, con un 21%. Por lo que respeta a las preferencias de los usuarios, la primacía de Facebook es absoluta con relación al interés por descubrir un producto nuevo, siete veces mayor que en Tumblr, y solo dos veces mayor en YouTube y Twitter.

El estudio ofrece también otras estadísticas interesantes, como que la marca Converse es la que cuenta con mayor número de seguidores en Facebook (con más de 20 millones), muy por encima de Adidas (con poco más de 11 millones) y de Zara (con poco más de 10 millones), que ocupan el segundo y tercer lugar, respectivamente. La marca de camisetas Threadless cuenta con el mayor número de seguidores desde su cuenta en Twitter (con más de 1,6 millones).

… y de calidad

Pero no sólo es una cuestión de cantidad. En este aspecto, el estudio analiza también lo que ellos llaman, el “Índice de Calidad, IQ” de una marca en redes sociales. Para ello, se basan no sólo en cifras de presencia y seguidores sino en otros aspectos más cualitativos como los contenidos que se ofrecen, la calidad de los mismos, el interés que generan estos contenidos, su capacidad para generar la participación de los usuarios, la venta desde la misma red social, etc.

Según el estudio, la marca de accesorios ShoeDazzle, con un 94 sobre 100, es la que cuenta con el mayor índice de prestigio en redes sociales. Desde su Fan Page, seguida por 1,5 millones de usuarios, cuenta con contenidos variados (desde imágenes a vídeos), y un alto nivel de participación (siendo la marca analizada que cuenta con el mayor número de “Like” en sus actualizaciones).

Conociendo mejor las expectativas de los usuarios

Para completar nuestra visión de las marcas de moda en redes sociales, el informe nos ofrece también el punto de vista de los usuarios, que nos permite conocer mejor cuáles son sus motivaciones para hacerse seguidores de una marca en las redes sociales, cuáles son sus expectativas y sus intenciones de compra.

Ante la pregunta de porque se hacen fans de una marca en Facebook, la respuesta mayoritaria de los usuarios es para estar informado de nuevas ofertas (53%). Las ofertas siguen siendo lo que más atrae a los internautas, aunque también se abren temas interesantes como el seguimiento de las últimas tendencias (con un 23%), la interacción con la marca (con un 21%) o simplemente para hacer público que está apasionado por la marca (con un 13%).

Los intereses de los usuarios sobre el seguimiento de las redes sociales coinciden con sus motivaciones de compra. Un 48% afirman que una oferta atractiva les haría comprar en Facebook, mientras que para el 15% seria un producto exclusivo de Facebook, para un 10% un producto pre-lanzando en Facebook y para un 7% algo que un amigo lo tenga marcado como un regalo que le gustaría. Entre los productos predilectos a comprar en Facebook destacan con contundencia los accesorios (con un 63%) y los zapatos (con un 38%).

Sobre los contenidos que más se comparten en las redes, el 13% son ofertas, el 10% tendencias, el 7% de compras realizadas y otro 7% consejos. Los usuarios, además, se declaran influenciados por los contenidos compartidos por amigos o personas de referencia. Las mujeres se muestran más influenciables con 1 de cada 5 que afirma que los contenidos compartidos la influyen en su decisión de compra ante 1 de cada 10 hombres. Además, entre las mujeres menores de 15 años, 1 de cada 3 afirma que compraría un producto que tuviera un amigo.

Parece que la moda y los usuarios han iniciado un idilio en las redes sociales que se traduce en mayor presencia y contenidos más atractivos y relevantes por parte de las marcas y un mayor conocimiento de las expectativas de los usuarios, que esperemos lleven a no defraudarlos y motivarlos a comprar tantos bolsos, collares y zapatos como les apetezca.