El fCommerce y cómo puede cambiar la manera en que compramos (1ª parte)

Tener una presencia en Facebook se ha convertido en imprescindible para cualquier empresa o marca que se precie (entre otras estadísticas, por la cantidad de tiempo que los usuarios pasan navegando en la red social: 1 de cada 8 minutos del tiempo total). Estar presente va más allá de crear una fanpage sin vida o de incluir el botón like en nuestras fichas de producto. Pasa por entender las posibles opciones de monetización y venta disponibles hoy en día y que podrían encasillar en lo que se viene a denominar como fCommerce. El fCommerce es el uso de Facebook como plataforma para potenciar e incluso materializar cualquier tipo de transacción electrónica, ya sea en esta misma red social o a través de su Open Graph.

Podemos datar su nacimiento con la primera compra que se realizó en la tienda en Facebook, 1-800-Flowers, el 8 de julio de 2009. Desde ese mismo instante se iniciaba una carrera por explotar al máximo todas las posibilidades que ofrece esta red en comercio electrónico. Carrera que, por motivos obvios, Facebook está empujando y que la mayoría de actores no quiere perderse por la importancia que tiene en términos de audiencia y de involucración.

Nadie duda de su impacto en la manera en que los internautas nos comunicamos y nos relacionamos. Sin embargo, no está tan claro el impacto económico del fCommerce, aunque algunos predicen que no tardará demasiado en superar a Amazon en número de transacciones en línea. Analistas como Mike Fauscette de IDC Consulting se atreven a predecir que en 2015, entre el 10% y el 15% del total del consumo en los países desarrollados pasará por sites sociales como Facebook.

Un paso más allá

El fCommerce intenta dar un paso más allá en cuanto a las posibilidades de las fanpages. Permite en primera instancia materializar la compra de productos y servicios sin salir del mismo Facebook; facilita la adquisición de nuevos clientes, una mayor lealtad de marca a través de nuevas compras y una más variada y completa experiencia de compra.

Son miles de grandes empresas las que ya se han puesto a explorar este canal con resultados todavía poco visibles que apuntan claras maneras. Entre ellas, Amazon, Apple, ASOS, Best Buy, Bulgari, Coca-Cola, Delta, Diesel, Disney, Dove (Unilever), Gap, Heinz, JCPenney, Levi’s, Macy’s, Max Factor, Mazda, Nike, Nine West, Old Spice, P&G, Pampers, Pantene, Rachel Roy, Sears, Starbucks, Volkswagen, W Hotels, Walmart, Warner Bros…

El fCommerce es una respuesta al gran éxito y aceptación que están teniendo los medios sociales en los últimos años. Una respuesta por facilitar un retorno de la inversión que, según los mismos protagonistas, no está del todo claro si atendemos a los múltiples estudios que se realizan entre responsables de marketing.

Un interesante informe publicado por Bazaarvoice bajo el título “Social Commerce Trends Report 2011” nos ofrece la visión de algunos profesionales del sector sobre los beneficios de los medios sociales sobre sus marcas. Para ilustrarlo, nada más que ver algunos de los casos de éxito como Ticketmaster (que genera más de 5 dólares en ventas por cada “compartir” que se realiza desde Facebook), Opentable (con un aumento del 25% en reservas de restaurantes añadiendo el botón like) o Dell, uno de los grandes early adopters de las redes sociales que se ha beneficiado de ellas en sus ventas y cuyos aprendizajes le permiten ir un paso más allá de su competencia.

En la misma línea nos encontramos con el informe de la consultora Syzygy Group llamado “F-Commerce. Selling on Facebook. The Opportunity for Consumer Brands”. En él, Paul Marsden aporta también algunas cifras ilustrativas del poder del fCommerce: Levi’s aumentó un 40% su tráfico al site con el uso del botón like en sus productos y Procter & Gamble vendió mil pañales en una hora desde su tienda en la red social.

Otros datos optimistas son los 2,53 dólares que obtiene Eventbrite por cada share que un usuario realiza, los 14 dólares por share que recaba Chompon o el 20% que ya representan las ventas online que Wetseal recibe gracias al tráfico que le viene desde Facebook.

Varias razones

¿Aún necesitas más motivos para creer que algo sucede alrededor del fCommerce?

Aquí van algunos para tener las ideas más claras:

  1. Facebook está cerca de superar los mil millones de usuarios, con estadísticas tan espectaculares como que la mitad visita el site diariamente y el tiempo medio de permanencia nos pone los pelos de punta. Nuestros usuarios están allí y no podemos dejar de pensar en cómo podemos aprovechar este nuevo canal.
  2. El fCommerce está entre las prioridades estratégicas del mismo Facebook por las claras posibilidades de monetización que tiene.
  3. Los seguidores, por el simple hecho de haber clicado en el botón “Me gusta”, tienen un 51% más de probabilidad de materializar una compra que los que no, y un 28% de recomprarnos si ya son clientes.
  4. Facebook Credits es una realidad y espera mover 4.500 millones de dólares este 2012.
  5. El acto de compra es esencialmente social.

No obstante, son también múltiples los aspectos que nos permiten tener serias dudas sobre la factibilidad real de que los usuarios de Facebook compremos en su site.

  1. Facebook es más una plataforma de comunicación y socialización que de compra.
  2. Los primeros estudios realizados apuntan que los usuarios no quieren comprar en Facebook; el realizado por Booz & Allen sobre social commerce señalaba que el 73% de los compradores online no espera comprar en ella.
  3. Las empresas están viendo Facebook más como un canal de relación y engagement que de adquisición de clientes: solo un 7% de las tiendas online la considera una fuente efectiva de adquisición de clientes.

  1. Se desconocen resultados significativos que evidencien que vender a través de Facebook tiene un impacto claro en términos económicos.
  2. La falta de percepción de privacidad por parte de los usuarios puede convertirse en el mayor obstáculo para materializar una compra.
  3. Las tiendas en Facebook están lejos de proporcionar la mejor de las experiencias de uso como la web empieza a proporcionarnos.
  4. Los usuarios están a un solo clic de visitar la tienda online donde realizar la compra que desean. A muchas empresas les puede parecer redundante disponer de tienda online y tener que replicarla en Facebook con las múltiples limitaciones que puede tener en cuanto a experiencia de usuario.

¿En qué quedamos entonces? ¿Va a arrasar el fCommerce o va a pasar sin pena ni gloria? En la segunda parte de este artículo, intentaremos dar respuesta a estas preguntas profundizando más en que es el fCommerce y viendo algunas iniciativas referentes.

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Comentarios

  1. […] unos días escribíamos sobre como el fCommerce podía cambiar la manera en que compramos y terminábamos con la cuestión de si el fCommerce arrasaría en un futuro o pasaría sin pena ni […]